El número de hipotecas firmadas el pasado mes de abril fue el mayor en dicho mes desde el año 2010. En marzo ocurrió exactamente lo mismo y puede que en mayo y en los meses siguientes se vuelva a repetir la situación. El viernes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicará los datos oficiales del número de préstamos para la adquisición de una vivienda constituidos ese mes, así como su importe global.

El Banco de España adelantó ya en su último Boletín Estadístico que las entidades financieras concedieron hipotecas en dicho mes por un importe de 5.454 millones de euros, casi tres veces más que en el mismo mes de 2020, en el momento más crítico de la crisis sanitaria, y un 28% más que en mayo de 2019 en plena normalidad económica.

Todo hace pensar que volveremos a hablar de números récord, pero no se puede olvidar que están muy alejados de los que se registraban en los años del boom inmobiliario que precedieron a la crisis financiera de 2008. En 2006, por ejemplo, el importe de los préstamos hipotecarios concedidos (188.339 millones de euros) llegaron a alcanzar el 18,76% del Producto Interior Bruto de ese ejercicio. En 2020, se quedaron en 45.020 millones, apenas el 4,01%. Con los datos acumulados del primer trimestre de este año apenas alcanzan el 4,43%.

Según la última Encuesta sobre Préstamos Bancarios que hizo pública el Banco de España, “la demanda de fondos para adquisición de vivienda por parte de los hogares habría crecido entre abril y junio de forma significativa, fundamentalmente como consecuencia del aumento de la confianza de los consumidores, del reducido nivel de los tipos de interés y de las buenas perspectivas del mercado de la vivienda”.

El pasado año se constituyeron en España un total de 333.721 préstamos para la adquisicón de una vivienda en España, según los datos del INE. Fueron menos que los firmados en 2019 (361.291) o en 2018 (348.326), pero más que los contabilizados entre los años 2012 y 2017.

Hasta en cuatro ocasiones se firmaron más de un millón de hipotecas anuales en España: fue entre los años 2004 y 2007. Sólo en los tres primeros meses de 2006, año récord en cuanto a importe de las hipotecas concedidas, se suscribieron préstamos por un valor de 49.268 millones de euros, más que en todo el año pasado. Sólo en el mes de enero de 2007 (18.473 millones) se firmaron hipotecas casipor el mismo valor que en todo el año 2013 (19.972 millones).

La compra de una vivienda sigue siendo una de las inversiones preferidas de los españoles. Ser propietario de una vivienda, por mucho que se esté divulgando entre los más jóvenes la cultura de pagar por el uso, que no por la propiedad en la mayoría de los bienes de consumo, sigue siendo la aspiración máxima de cualquier familia.

Reducción de los préstamos

La larga crisis financiera vivida entre los años 2012 y 2017 redujo el recurso al préstamo hipotecario por la difícil situación por la que atravesaron muchas familias españolas. Baste recordar que en el primer trimestre de 2013, el número de parados según la EPA superó los 6,27 millones de personas, el equivalente al 26,94% de la población activa, la cifra más alta que se recuerda en tiempos de paz. Por eso, en dicho año se firmaron apenas 199.703 hipotecas sobre vivienda, por un importe de 19.972 millones.

En los años del boom inmobiliario el importe anual de las hipotecas suscritas (96.175 millones de euros) se ha movido entre el 11,98% del PIB en el año 2003 y el 18,76% (188.339 millones) del año 2006. En 2007 equivalieron al 17,4% del PIB de ese año y en 2005, al 16,92%. Nada que ver con las equivalencias de los últimos ejercicios. En los últimos doce años el importe anual ha representado entre el 1,95% del PIB en 2013, la cifra más baja de los últimos ejercicios, hasta el 7,17% de 2009.Desde 2013, la proporción no ha parado de crecer hasta el 4,43% del primer trimestre de este año, aunque a ritmos muy modestos.

En los cuatro primeros meses de 2021 se han firmado cerca de 128.000 hipotecas, una cifra muy similar a la de 2020, pero con alguna diferencia. Mientras en el pasado año el número de firmas se redujo con la declaración del estado de alarma, en el presente año los mayores incrementos se han dado en los meses de marzo (un 35%) y abril (32%), tras las caídas de enero y febrero al compararse datos con situaciones económicas y sociales muy diferentes.

Mientras las condiciones de los mercados no varíen sustancialmente y los tipos de interés permanezcan en el 0% y con el euribor en terreno negativo, la compra de viviendas seguirá gozando de las preferencias inversoras de los ciudadanos. Según el Banco de España, las entidades financieras no han modificado los criterios de aprobación de los préstamos y sí han relajado algo las condiciones de los mismos. El tipo de interés (TAE) de un préstamos hipotecario estaba en mayo en el 1,63%, su nivel más bajo de los últimos años. El importe del saldo vivo de los préstamos hipotecarios (la deuda de los propietarios con los bancos por las hipotecas de sus viviendas) ascendía en mayo a 505.778 millones de euros, alrededor del 45% del Producto Interior Bruto.