La agencia Standard & Poor’s Global Ratings no cambiará “de inmediato” las calificaciones asignadas a los bancos españoles pese a haber mejorado desde ‘A-’ a ‘A’ la nota asignada al Reino de España en previsión del mejor comportamiento de la economía frente a Europa.

La firma, que en el pasado sí ha trasladado una mejora de nota en el soberano a la banca con frecuencia, refiere en un informe emitido este lunes que las calificaciones asignadas a las entidades “son, en gran medida, estables” como también sus opiniones sobre las tendencias en los riesgos económicos e industriales del sector en su conjunto.

“Antes de la actualización, la calificación soberana no restringía ninguna de las calificaciones de los bancos españoles”, agrega S&P Global Ratings, aunque reconoce que la mejor nota a la deuda pública española “conducirá a una mejora marginal de los coeficientes de capital” de los bancos en cuando a la solvencia ajustada al riesgo.

En el informe apunta, sin embargo, que las perspectivas de crecimiento económico de España y la “flexibilidad fiscal recuperada” por el país, “ayudará al fortalecimiento continuo del sector bancario”, aunque asegura que esta expectativa ya fue recogida en la revisión que efectuó de los ratings de la banca el pasado mes de mayo.

S&P Global Ratings entiende que ya ha completado el reposicionamiento de las calificaciones de los bancos después de la crisis, de forma que cualquier cambio futuro debería venir “impulsado por desarrollos específicos del banco” y no tanto por un desempeño de todo el sistema.

En la nota ya asignada a la industria influiría su expectativa de un progreso de la banca en la gestión de los activos productivos y la posición más saludable de empresas y familias gracias al proceso de desendeudamiento experimentado después de la crisis.

En el informe reconoce de hecho que el sector bancario “no solo ha completado en gran medida la gestión de los NPA –activos no productivos- heredados de la burbuja inmobiliaria y la recesión, sino que también ha acelerado las desinversiones, facilitando la rebaja de la carga del NPA en balances”. Sin embargo, insta a continuar el proceso para conseguir que dicha exposición baje al 4,5% del total de los préstamos en el año 2021.