Los principios contables son unas normas básicas que deben respetarse para que las cuentas muestren una imagen fiel del patrimonio, las finanzas y los resultados de la empresa. Desde la llegada de Juan Manuel Serrano Quintana a la presidencia de Correos estos principios están siendo estratégicamente pisoteados. Aspectos tan básicos que cualquier gestor debe conocer en Correos son una ficción.

Así, las proyecciones de resultados que ha presentado la compañía para el presente ejercicio responden más al principio de “estas son mis cuentas, si no le gustan tengo otras” que a los principios generales de la contabilidad. En Correos según el interlocutor al que se dirija el presidente se ofrecen unos datos. Si son para los presupuestos generales del Estado se reflejan pérdidas para el 2021 por valor de 21 millones de euros. Si el interlocutor es la matriz SEPI, se confecciona el plan operativo anual para 2021 que incluye pérdidas por valor de 78 millones de euros. Si hay que intentar convencer a los sindicatos de la crítica situación por la que atraviesa Correos se les presenta un documento que refleja pérdidas en 2021 por valor de 375 millones de euros. El disparate contable no termina aquí; este miércoles nos despertamos conociendo que el Grupo Correos (no se desagregan datos de la matriz) ha obtenido beneficios por valor de 4,7 millones de euros durante en el primer trimestre del año.

El estilo imprudente de Juan Manuel Serrano Quintana para ignorar los principios que rigen la gestión empresarial lo vemos reflejados en la utilización a conveniencia de presentar los resultados del Grupo en determinadas ocasiones o presentar los de la matriz individuamente según favorezca más o menos sus intereses. Serrano calla que los resultados de la matriz durante el primer trimestre del año apenas llegan a los 250.000 euros de beneficio y que estos resultados están trufados de una coyuntura, las elecciones catalanas, cuyos rendimientos netos han sido superiores a los cuatro millones de euros.

Asimismo, en la presentación de resultados trimestrales no menciona que ha recortado los gastos de personal, en la matriz, en este periodo, por un valor superior a los 12 millones de euros, reducción que ha impedido alcanzar los objetivos de calidad establecidos por la CNMC. Una muestra más de su desprecio por el servicio público. Tampoco menciona que los brillantes resultados de la filial Correos Exprés tienen, en parte, su reflejo en una importante reducción de costes de esta por ocupación de las instalaciones de la matriz y un traspaso de ciertos volúmenes de negocio de la matriz a la filial.

 La confusión está servida y el uso torticero de algo tan serio y estricto como la contabilidad también, lo que supone un ataque frontal a la credibilidad de nuestra empresa y una herida de difícil curación en la reputación de nuestra compañía. La prudencia es una de las columnas de la contabilidad. Al confeccionar las estimaciones y valoraciones se establece que se deberá ser prudente en la confección de las mismas especialmente cuando hay que realizarlas en condiciones de incertidumbre. Los cambios de criterio constantes que viene realizando Juan Manuel Serrano Quintana en las estimaciones y valoraciones demuestran que no solo es un imprudente, sino que ni en contabilidad ni en ningún otro aspecto de los principios que inspiran la gestión empresarial los principios tienen valor ninguno para él.

Jose Sayagues es secretario federal del Sector Postal de FeSP-UGT

Regino Martin es secretario general de CCOO Correos