El SEPE ha comenzado el verano bajo mínimos. El organismo público encargado de gestionar las prestaciones de desempleo y los ERTE, entre otros trámites, ha visto en solo diez días cómo su plantilla se ha visto mermada casi un 15%.

La perdida de trabajadores del SEPE en los últimos días de junio se explica por una conjunción de factores, que han hecho que salgan del organismo a la vez los primeros 500 empleados despedidos que fueron contratados por la pandemia y los 635 del contrato programa. Así, el organismo ha empezado julio con 1.135 empleados menos de los cerca de 8.000 de los que dispone.

En concreto, los 1.135 dejaron de acudir a sus puestos de trabajo el pasado 20 de junio puesto que, como sus contratos cesaban el día 30, esos diez días correspondían a vacaciones pendientes de disfrute antes de terminar el contrato. Desde entonces, las oficinas del organismo han perdido a decenas de interinos, en medio de protestas contra Hacienda por haber decidido no renovar a los empleados que entraron por el coronavirus.

"Tenemos cuatro veces más carga de trabajo que el año pasado en estas fechas, no podemos permitirnos perder a nadie", insisten fuentes sindicales, que recuerdan que el 30 de septiembre saldrán del organismo otros 500 interinos contratados por la covid. Será en diciembre cuando el SEPE de por terminado el contrato de los últimos 500, por lo que en seis meses habrán salido del organismo los 1.500 que entraron por la pandemia.

El SEPE repescará a 635

En el caso de los 635 empleados del contrato programa, está previsto que el SEPE los "repesque" a lo largo del mes pero, según denuncian los sindicatos, "el trámite está yendo muy lento y no los esperamos hasta mediados o finales".

Se trata de puestos que están pendientes de cubrir de forma temporal hasta que se realicen las pruebas de oposición, previstas para final de año. Por eso, y tras concluir el 30 de junio estos contratos, el organismo público ha aprobado un programa para dará continuidad a estos puestos de forma temporal hasta que se cubran las plazas de forma fija.

Para su renovación, las fuentes sindicales consultadas confirman que algunos están recibiendo las primeras llamadas para firmar los contratos, pero ahora son las Subdelegaciones del Gobierno las que tienen que aprobar los nombramientos de forma oficial. "Sin eso no se pueden incorporar a sus puestos de trabajo, y llevamos más de 15 días sin ellos"; señalan estas fuentes.

¿Cierre de oficinas?

En una carta enviada la semana pasada a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, CCOO, CSIF y UGT denunciaban que los recortes de plantilla suponen "la necesidad inmediata de proceder al cierre de unidades de atención al público, al quedar las mismas completamente desprovistas de efectivos". Según sus cálculos, 158 unidades de atención quedan comprometidas, lo que supone un 23% de la red.

"Las demoras sobre los tiempos de reconocimiento de derechos económicos de la población desempleada serán inevitables, además del impacto demoledor sobre la calidad del servicio de este organismo si este decremento desmesurado de plantilla se consolida", denunciaban los representantes de los empleados, que alertaban: "Las dificultades e imperfecciones en la gestión que provocará este recorte de plantilla superará, con creces, lo que se pretende ahorrar".