La cuarta generación del León, el modelo más exitoso de los últimos años de la marca española ya sale de las líneas de montaje de Martorell, un modelo que quiere seguir siendo una de las estrellas del mercado nacional y renovar el liderazgo de ventas. Llega desarrollado sobre una nueva plataforma, la misma que en el Grupo Volkswagen utilizan para modelos como el Golf o el Skoda Octavia, y que evoluciona mucho sobre todo en su tecnología, con versiones de gasolina con y sin hibridación ligera (eTSI y TSI, respectivamente), diésel (TDI), de gas natural (TGI) e híbrido enchufable (eHybrid).

Está disponible con carrocería de cinco puertas y familiar Sportstourer, la prinera crece casi nueve centímetros y llega a 4,37 metros de longitud, con 1,80 de anchura y 1,46 de altura. Es, por tanto, más largo, más estrecho y ligeramente más bajo que su predecesor. La variante familiar es algo más larga y llega hasta los 4,64 metros de longitud, casi 10 centímetros más que el anterior Leon ST. Unas dimensiones que se ven acompañadas de una mayor batalla también, cinco centímetros, y permiten mejorar el espacio interior, sobre todo con un mayor espacio para las piernas en la segunda fila. No cambia la capacidad del maletero, conservando 380 litros, mientras que el familiar crece en 30 litros, ofreciendo una cifra sin duda brillante, 617 litros.

El interior cambia de manera casi radical.

Si por fuera es evidente el cambio generacional con un diseño que cambia sustancialmente respecto a su antecesor con una estética mucho más elegante ahora sin perder la deportividad que siempre ha exhibido, por dentro encontramos una gran revolución en todos los sentidos, desde el propio diseño hasta la conectividad y la funcionalidad del nuevo sistema operativo.

Para esta esperada primera toma de contacto, Seat ha preparado una cuidada puesta en escena con todas las medidas de seguridad necesarias para llevarla a cabo. Nos ponemos a sus mandos y lo primero que llama la atención es el cambio que ha dado el diseño del habitáculo, más minimalista que antes, con menos botones físicos y un aspecto muy moderno y refinado. Se siente también más amplio, con mucho espacio en las plazas delanteras y, sobre todo, detrás, donde se acomodan tres adultos mejor que en la generación anterior.

La reducción de los mandos físicos hace que todo el protagonismo recaiga sobre la pantalla central y el volante multifunción, lo que ha permitido dejar amplios huecos para dejar objetos bajo la consola. Destaca el nuevo diseño de la pequeña palanca selectora del cambio DSG, muy integrada y con un funcionamiento completamente electrónico. 

No tan deportivo

Seleccionamos en ella el modo D y salimos a carretera a descubrir como va al nuevo Leon, que estrena chasis y que en los primeros kilómetros ya deja ver el buen trabajo realizado en la insonorización, pues a pesar de estar al volante de la versión diésel TDI de 150 CV, se siente muy silencioso incluso a velocidades elevadas.

Van pasando los kilómetros y este nuevo Leon se siente diferente a su predecesor, más aplomado, más confortable y quizás no tan deportivo en sus reacciones. Filtra las irregularidades con mucha eficacia y su rodar está cerca de la calidad de berlinas de segmentos superiores. Llegan las primeras curvas y sorprende la facilidad para abordarlas, con una dirección muy precisa, que transmite mucha confianza y nos permite saber en todo momento como reacciona sobre el asfalto.

Aunque no se siente muy firme de amortiguación, gira muy plano, con mínimo balanceo de la carrocería y muy buena motricidad en las fases de aceleración. No se descompone cuando exigimos rapidez de reacciones y en todo momento se siente mucho control de sus reacciones. Todo ello con mucha agilidad y enormes dosis de aplomo. Su conducción resulta muy fácil, nos movemos entre curvas a ritmos más altos de lo que creemos.

Una dinámica propia de Seat pero que en este nuevo Leon llega acompañada de una clara mejora en el confort de marcha, un compacto realmente agradable en largas distancias y que llega al mercado con muchas nuevas tecnologías de propulsión. Además de los diésel y gasolina, mantiene las versiones de gas natural GNC e incluye novedosos híbridos enchufables y micro híbridos. Sin duda, el Leon más avanzando y tecnológico de siempre. En cuanto al precio, arranca la gama en 22.000 euros con el motor TSI de 110 CV.