Nuevo varapalo de Europa para el Gobierno de España. La oficina de estadísticas Eurostat ha obligado al Estado a incorporar a la Sareb dentro de las cuentas públicas, lo que supone que compute en el déficit y la deuda pública, según han comunicado fuentes gubernamentales este martes.

De esta forma, la deuda del España en 2020 se eleva hasta el 120% del PIB, frente al 117,1% que se había comunicado a cierre del año. Esto supone cerrar el ejercicio por encima, incluso, de las estimaciones que se habían hecho, que situaban dicho ratio en el 118,8%.

No obstante, las mismas fuentes consultadas han asegurado a este medio que sólo tendrá un impacto contable en las cuentas de 2020 y que se intentará por todos lo medios poder rebajar la deuda de 35.000 millones de euros que aún cuenta dentro del balance de la Sareb.

Sin contabilizar la Sareb, la deuda pública española había crecido un 10,3% hasta los 1,311 billones de euros en 2020, en un ejercicio marcado por la crisis económica provocada por la pandemia mundial y las medidas excepcionales que se han aprobado para paliarla, para las que ha sido necesario incrementar el volumen de deuda.

El banco malo fue creado en 2012 en el contexto de la crisis financiera para gestionar los activos tóxicos de la banca. Su cómputo quedó inicialmente fuera de las cuentas públicas porque la participación del Estado era inferior a la mitad (45,9 %). Pero ahora, la oficina estadística ha cambiado de criterio debido, entre otros motivos, a que el Estado es avalista de la deuda senior y a que la sociedad ha ido acumulando pérdidas, lo que no estaba previsto.

Advertencia de la Comisión Europea sobre Sareb

La Comisión Europea ya había advertido a España de que la Sareb ha registrado números rojos desde su creación, y que a junio de este año todavía mantenía activos (inmuebles y préstamos dudosos) valorados en 35.100 millones avalados por el Estado, desde los 50.781 millones en activos que recibió a finales de 2011.

"Sareb ha registrado pérdidas a lo largo de su vida que ascendieron a 947 millones de euros en 2019 y a 396 millones en el primer semestre de 2020", señaló la Comisión Europea, que ya advirtió de que "los accionistas pueden verse obligados a revisar la estrategia y el papel de la Sareb en 2021".