El Gobierno se ha gastado 17,5 millones de euros en los tres primeros meses del año en abonar la nómina que recibe el ejército de asesores de que dispone frente a los 14,6 millones liquidados en el mismo periodo del ejercicio anterior y, por ejemplo, los 11,7 millones utilizados en 2018 cuando el PP estaba aún en La Moncloa. Este repunte supone un nuevo récord en el gasto del personal contratado a dedo en este periodo en términos absolutos (unos tres millones más) y también en términos relativos ya que crece casi un 20% (19,4% exactamente).

Este incremento en la cuarta ola de la pandemia del coronavirus se ha producido en plena inacción de la actividad política y también económica. El Ejecutivo ha consumido en solo tres meses casi el 30% de los créditos presupuestarios asignados a esta partida sin que haya una razón económica o administrativa evidente, ya que la actualización salarial de todo el personal a cargo de las Administraciones Públicas se fijó en un 0,9%. Hace un año, el alza fue del 3,3% con un aumento salarial del 2,3% coincidiendo con el récord de ministerios (22 más la presidencia del Gobierno) para dar entrada a Podemos en el Ejecutivo.

Por tanto, aunque no hay información oficial detallada, es muy probable que se haya producido un nuevo incremento del número de ‘enchufados’. Se trata del personal de confianza que los altos cargos eligen sin criterios profesionales o académicos y sin tener en cuenta mérito alguno, salvo la relación personal o con el partido en muchos casos. En el primer trimestre de 2019 este gasto subió también un 20%, pero se produjo con un alza de los salarios públicos del 2,5%.

Una de las primeras decisiones de Sánchez -y su mano derecha, Iván Redondo- nada más llegar a La Moncloa fue la de incrementar el número de personas de su confianza ajenas a los funcionarios superando con creces las cifras de sus antecesores en la Presidencia del Gobierno. En todo caso, estos gastos son aún mayores ya que en la liquidación de las cuentas que facilita la Intervención General del Estado no se incluyen las nóminas de los asesores de los organismos autónomos y del resto de entes públicos que están colgados de los ministerios.

Según los Presupuestos del Estado, el Gobierno tenía prevista la existencia en 2021 de 1.212 asesores. De ellos, un 43% (532) corresponden a Presidencia del Gobierno

Por si fuera poco, también ha repuntado el gasto en altos cargos (funcionarios y otro personal contratado del exterior). Ha aumentado en el primer trimestre hasta los 28,1 millones de euros frente a los 26,4 millones en el mismo periodo de 2020. Es decir, se ha producido un alza del 6,2% frente a la subida del 1,2% del ejercicio anterior. Desde 2007 no se producía un incremento tan elevado en los primeros tres meses del año, que son los que más suelen subir ya que registran las revisiones salariales que se aprueban en los Presupuestos. Mientras tanto, el crecimiento de la masa salarial de los funcionarios es sensiblemente inferior ya que se sitúa en este periodo en el 4,3%.

El gasto en asesores, a pesar de la pandemia y de la caída en picado de la economía con el consiguiente aumento del déficit y de la deuda pública, no ha dejado de crecer con el Gobierno de Sánchez. Para 2021, los Presupuestos Generales de Estado habían fijado un gasto récord de 62,3 millones de euros (si se incluye a los organismos autónomos y al resto de entidades el gasto total estimado es de 65,4 millones) frente a los 43,2 millones del crédito inicial fijado en los Presupuestos prorrogados desde 2018 (un 44% más).

Tanto en 2019, en que las Cortes rechazaron el Presupuesto presentado por Pedro Sánchez (preveía un gasto en asesores de 46 millones) y que causó una nueva convocatoria electoral, como en 2020, el Ejecutivo tuvo que recurrir a ampliaciones de crédito extraordinarias porque no había dotaciones suficientes para atener el ingente aumento de este gasto. En concreto, en 2020 las modificaciones de crédito para atender este repunte de cargos y sueldos se acercaron a los 14,6 millones. De mantenerse esta tendencia de gasto trimestral a lo largo de año, el Ejecutivo también tendrá que complementar el crédito inicial para pagar a este personal de los ministerios y de las Cortes ya que puede acercarse a los 70 millones frente a esos 62,3 millones presupuestados inicialmente. Es decir, el crédito que queda hasta fin de año es de 44,8 millones, y no es suficiente. Pueden necesitarse al menos otros ocho millones más.

Según los datos oficiales, el gasto liquidado del Estado en personal de confianza en todo 2020 (sin organismos autónomos ni entes) alcanzó los 55,5 millones frente a los 43,2 millones presupuestados inicialmente. Un año antes de que Sánchez recalara en La Moncloa esta partida era de 38,5 millones. A finales de 2018, seis meses después de la llegada del PSOE al Ejecutivo, la liquidación anual creció un 7,4% hasta los 41,4 millones. Es decir, esta partida ha crecido un 50% desde 2018 hasta la previsión de 2021 y el doble desde 2007 cuando comenzó la gran depresión económica.

También ha repuntado el gasto en altos cargos: 28,1 millones de euros frente a los 26,4 millones en el mismo periodo de 2020

Según la memoria de personal de los Presupuestos Generales, el Gobierno tenía prevista la existencia en 2021 de 1.212 asesores. De ellos, un 43% (532 exactamente) corresponden a Presidencia del Gobierno con un coste inicial previsto en el ejercicio de 18,3 millones. Un tercio de los contratados a las órdenes directas de Sánchez sólo tiene el graduado escolar o el certificado de escolaridad.

Curiosamente, el departamento de Miquel Iceta, es decir, el Ministerio que se dedica a atender a la Política Territorial y a los funcionarios cuenta con 163 personas de confianza que han sido contratadas fuera de la función pública (cuenta con un presupuesto de 6,7 millones). Llama la atención también que Justicia tenga 127 asesores o que otras instituciones como el Tribunal de Cuentas disponga de 34, que el Consejo General del Poder Judicial tenga 68 o que el Consejo de Estado añada 10 más.

También sorprende que el Consejo de Seguridad Nuclear (adscrito al ministerio de Transición Ecológica) disponga de 33 personas de confianza o que el Consejo de Administración del Patrimonio Nacional cuente con 45 (Presidencia del Gobierno). A estas cifras hay que sumar los 376 asesores con que cuentan los 350 diputados y los órganos representativos del Congreso así como los 75 que acumula el Senado y la decena del Tribunal Constitucional. A nivel nacional, incluyendo las autonomías, diputaciones, ayuntamientos y todo el aparato de organismos y entes de que disponen, la suma supera creces los 20.000 asesores.

Más asesores... y altos cargos

También se ha disparado en el primer trimestre el gasto en altos cargos. Ha crecido en cinco puntos más (hasta el 6,2%) que hace un año, hasta esos 28,1 millones (sin incluir el coste de los que figuran en la nómina de los organismos autónomos y el resto de entidades públicas). Por tanto, esta partida ha consumido ya en los tres primeros meses de 2021 un tercio de los 82,3 millones estimados para todo el ejercicio. Es decir, el Ejecutivo tendrá que recurrir también a la ampliación de créditos para atender esta partida (en el primer trimestre ya ha activado 130.000 euros más) como consecuencia del sobredimensionamiento del equipo directivo del Gobierno que según los Presupuestos Generales del Estado es de 541 personas.

En cifras anuales, el gasto en todo 2020 llegó a 75,1 millones con un alza del 4,2% respecto al año anterior cuyo montante se situó en 72,1 millones. Desde que Sánchez llegó a La Moncloa este gasto ha crecido un 20%.