El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado este jueves su opinión "personal", desautorizando expresamente al ministro de Consumo, Alberto Garzón, en medio de la polémica por la reducción del consumo de carne: "A mí, donde me pongan un chuletón al punto... eso es imbatible", ha defendido Sánchez, en una declaración que no ha venido acompañada por matización ninguna, sino que con ella ha dado por cerrada la disputa en el seno del Ejecutivo que preside. Todo ello sin hacer mención a su defendido plan España 2050, donde precisamente el Gobierno habla de la necesidad de reducir el consumo de este alimento.

Sánchez salía así al paso de una guerra abierta entre Consumo y Agricultura, con Luis Planas al frente, que se ha producido a raíz de un vídeo compartido este miércoles por Garzón bajo el lema "menos carne más vida". "Podemos cambiar nuestra dieta y mejorar el estado del planeta", defendía el ministro de Consumo en el vídeo, que hacía referencia en su intervención a los efectos del elevado consumo de carne en la salud y las emisiones de gases de efecto invernadero derivada de la ganadería intensiva.

Con además de Planas el sector ganadero en su contra, Garzón recibía este jueves la puntilla por parte del presidente del Gobierno. No obstante, en el plan España 2050, el mismo Gobierno en su conjunto es claro con este tema a la hora de señalar qué debería hacer el país para convertirse en una sociedad "neutra en carbono" y "sostenible" con el uso de recursos: "Será necesario reducir el consumo de ciertas materias primas y productos. Esto significa que, en las próximas décadas, la población española tendrá que reducir su ingesta de alimentos de origen animal, la cantidad de prendas de ropa que compra, o el número de dispositivos digitales y electrodomésticos nuevos que adquiere al año".

"Como ya hemos visto, la humanidad ya ha rebasado varios de los límites biofísicos del planeta y, si se mantiene en el curso actual, acabará provocando una catástrofe medioambiental sin precedentes", alerta el Ejecutivo en el texto que el propio Sánchez presentó hace menos de dos meses.

De hecho, el plan del Gobierno para la España "del futuro" va un paso más allá y señala directamente al exceso de consumo de carne por parte de los españoles: "Numerosos estudios señalan que el consumo de carne de la población española es entre dos y cinco veces superior al recomendable", reza el documento elaborado con el beneplácito de todos los ministerios.

En el plan, el Ejecutivo reseña que en el aumento de las emisiones "han jugado un papel clave los escasos avances registrados en los sectores industrial y agropecuario que, además de registrar un elevado nivel de emisiones de gases de efecto invernadero (el 33% del total en España en 2019), hacen un uso muy intensivo de los recursos naturales (por ejemplo, los usos agrarios concentran el 80% del agua que se consume cada año en nuestro país)".

Más aún, el texto recalca que los factores mencionados "están íntimamente ligados a otros de tipo cultural relacionados con los cambios en el consumo y las prioridades de la población española". Entre ellos, apunta el documento, "cabe destacar el abandono progresivo de la dieta mediterránea y el incremento del consumo de productos de origen animal, responsables del 80% de las emisiones asociadas a nuestra alimentación. De hecho, el consumo de alimentos es hoy la principal fuente de los impactos ambientales que generan los habitantes de la UE".