El tiempo dirá si se trata de un espejismo o el reflejo de algo prometedor. Pero a estas alturas hay datos suficientes para augurar que la economía española sonreirá en otoño por primera vez desde marzo de 2020. Sobre esa previsión están trabajando ya los principales servicios de estudios económicos de este país. Y las mismas variables integran la ecuación que intenta resolver Moncloa. Pedro Sánchez debe decidir si el rebote abre una ventana de oportunidad para convocar elecciones antes de que expire el año.

En la cocina de Iván Redondo ya están combinando los ingredientes económicos y demoscópicos. Se trata de dilucidar si el terremoto que ha generado el salto por la borda de Pablo Iglesias favorece el adelanto electoral. Hay una fecha muy tentadora para Moncloa. El viernes 15 de octubre arrancará en Valencia el 40 Congreso Federal del PSOE. Una cita importante para los socialistas y un escaparate para su líder, desde el que puede jalear a afiliados y votantes de cara a las urnas.

El hito coincidirá con el inicio del mejor trimestre de 2021 para la economía española. Si la vacunación no se tuerce -una posibilidad que genera pavor en el palacio presidencial-, entre octubre y diciembre crecerá con fuerza el PIB. Según Funcas, un 3,4%, el mayor aumento intertrimestral. En términos anuales avanzará un 7%, por debajo del 17,9% previsto para el segundo trimestre. Pero este último dato está desvirtuado al contemplar el parón económico del confinamiento radical de 2020.

La economía dará pasos más firmes gracias a la movilización de una parte del ahorro de los hogares, en estado de hibernación por precaución y por las restricciones al ocio y la movilidad. También empujarán al PIB las exportaciones, siempre que la campaña de vacunación avance a la par en los países que importan nuestros productos y servicios.

En la cocina de Iván Redondo intentan dilucidar si el terremoto que ha generado el salto por la borda de Pablo Iglesias favorece el adelanto electoral

"Durante la segunda parte del año se producirá un cambio de tendencia, a medida que la vacunación incida sobre la situación sanitaria y que las restricciones se relajen, facilitando la recuperación del gasto privado y del turismo", explica el último informe de previsiones de Funcas. "Por otra parte, se anticipa un incremento de la inversión pública durante el segundo semestre, a medida que los proyectos del plan nacional de recuperación reciban el aval de la Comisión Europea. El contexto externo también mejorará, sobre todo en EEUU, de la mano de la política fiscal expansiva".

"En la medida en que la inoculación de la vacuna a la población se generalice a nivel europeo, el impacto sobre el comercio exterior podría ser considerable", señalan los economistas de BBVA Research, que esperan también "una aceleración de la actividad económica en la segunda mitad de 2021".

Durante la segunda parte del año se producirá un cambio de tendencia, a medida que la vacunación incida sobre la situación sanitaria y que las restricciones se relajen"

El organismo que dirige Rafael Doménech detecta dos factores claves "para mejorar las perspectivas sobre el ingreso y la riqueza, y permitir que se realice el gasto que se ha visto bloqueado por miedo al contagio o por restricciones de oferta". Uno es "la reducción de la incertidumbre sanitaria". Y el otro, "la flexibilización de las restricciones a la movilidad de trabajadores y familias, y la apertura de comercios". La combinación de ambos debería permitir reducir "una parte importante del ahorro que se ha acumulado durante el período de crisis".

A favor de la economía -y por ende, del Gobierno y de la tesis del adelanto de las elecciones- juega el escudo del Banco Central Europeo (BCE). El pasado 21 de enero, la institución que dirige Christine Lagarde amplió en otros 500.000 millones el tamaño de su Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP). De paso, extendió la duración del plan de compra masiva de deuda, clave para mantener a raya la prima de riesgo.

La política del BCE favorece la convocatoria de elecciones
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.

"El Consejo de Gobierno efectuará compras netas de activos en el marco del PEPP al menos hasta final de marzo de 2022 y, en todo caso, hasta que considere que la fase de crisis del coronavirus ha terminado", prometió aquel día el BCE en un comunicado oficial.

Mientras dure el salvavidas de Fráncfort, España navegará sin vaivenes por los mercados de deuda. Ni siquiera el abultado déficit y la no menos cuantiosa deuda pública actuarán como freno a corto y medio plazo. No serán un lastre hasta que Bruselas recupere las reglas fiscales y obligue a Sánchez -y al resto de socios de la Eurozona- a apretarse el cinturón.

El Gobierno tendrá manga ancha este año y el siguiente. "El crecimiento de la economía y el empleo será intenso. Y parece que en 2022 la Comisión Europea también será flexible en su exigencia de reducción del déficit. Eso facilita, entre otras cosas, aprobar un Presupuesto", opina un influyente economista madrileño. "En cualquier caso, creo que la decisión de adelantar o no las elecciones será más política y demoscópica que económica", añade.

Bruselas allana el camino a las elecciones

A juicio de otras fuentes consultadas por Vozpópuli, la permisividad de Bruselas permitirá a Sánchez, jugar con la fecha de las elecciones. "Yo las espero, más bien, para el otoño de 2022. La Comisión Europea no actuará antes de 2023. Además, cuando crezca el PIB, el déficit irá cayendo", pronostica otro economista bien conectado con el Gobierno. En su opinión, Sánchez dejará que la economía siga su curso ascendente y concentrará sus esfuerzos en el 'ring' político, donde le esperan un Pablo Casado falto de energía y un Santiago Abascal venido a más.

Paradójicamente, uno de los principales obstáculos de cara al adelanto electoral es la fragilidad interna del propio Gobierno. Y la imagen que desprende de puertas afuera. Para recibir los fondos europeos de recuperación (27.000 millones en 2021), el Ejecutivo debe avanzar en las reformas que reclama Bruselas.

En la Comisión Europea deben estar preguntándose si este Gobierno va a ser capaz de sacar adelante en el Parlamento cualquier real decreto importante"

"En la Comisión Europea deben estar preguntándose si este Gobierno va a ser capaz de sacar adelante en el Parlamento cualquier real decreto importante", opina el jefe del servicio de estudios de una entidad financiera. "Deben estar muy sorprendidos con lo que está pasando", añade, en referencia a la 'huida' de Iglesias.

"La testosterona en la clase política tiene que bajar. Tenemos una asignatura por delante, los fondos europeos. Para que vengan, hay una cosa que se mira mucho en Europa: la estabilidad", avisaba el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, en una entrevista con ese diario.

Sánchez tiene por delante seis meses para hallar el punto de equilibrio entre testosterona y estabilidad. El nivel justo que le permita calentar el ambiente sin inquietar a Bruselas, para comprobar si en la calle hay sed de urnas o hartazgo generalizado.