Sacyr compró en 2006 el 9,23% de Repsol por 2.855 millones de euros. Un porcentaje que redujo hasta el 8,2%, que planea ir vendiendo poco a poco y, mientras tanto, retiene a través de derivados financieros para protegerse del baile en Bolsa de la petrolera. No obstante, pese a esta protección, la constructora ha estimado en 346 millones de euros el castigo que ha sufrido por este 'año negro' que ha sufrido Repsol por la pandemia.

"Repsol ha presentado unos resultados negativos de 3.289 millones de euros debidos en gran medida a la aplicación de diversos deterioros, así como a los efectos del Covid-19. El resultado atribuido para el Grupo Sacyr por la participación asciende a -346 millones de euros, incluyendo el ajuste de valoración", explica a sus inversores la constructora que preside Manuel Manrique.

A 31 de diciembre de 2020 la cotización de Repsol ha ascendido a 8,25 euros por acción (13,93 euros por acción en 2019), lo cual supone una valoración (valor razonable) de la participación de Sacyr de 1.012 millones de euros (1.709 millones de euros en 2019).

No obstante, el valor en uso de Repsol es superior al valor razonable de la participación, siendo por consiguiente su importe recuperable el valor en uso de la participación. El 8,2% de Repsol es uno de los principales factores de riesgo de la constructora pero, hasta que encuentra una salida, se mantendrá como principal accionistas y con una representación de dos consejeros en su mesa de gobierno de Repsol, siendo uno de ellos vicepresidente de la entidad.

Sacyr se protege hasta su salida

Para salvar este baile, Sacyr firmó en 2016, 2017 y 2018 derivados financieros sobre las acciones de Repsol, para cubrir la variación de valor por debajo de determinados precios. La constructora, a través de tres sociedades de propósito especial participadas al 100%, gestiona activamente la participación y los derivados financieros con el fin de reducir la exposición a las variaciones del mercado bursátil, manteniendo el potencial recorrido al alza hasta un determinado nivel acordado con las entidades financieras que actúan de contraparte.

Con los fondos obtenidos se amortizó íntegramente el préstamo asociado a la participación en Repsol, permitiendo así reducir la carga financiera y dotando de mayor flexibilidad a la estructura de garantías. En total, las 122 millones acciones de Repsol que tiene Sacyr, de las que mantiene los derechos políticos, están asociadas a contratos de cobertura y garantizan la financiación obtenida de 1.617 millones de euros.

Los contratos de Sacyr le permiten recuperar, hasta su vencimiento, mediante el pago de una prima, la potencial revalorización del valor de las acciones de Repsol, hasta un determinado precio. Mediante este conjunto de coberturas, eliminó el riesgo de variación de cotización de Repsol por debajo del umbral de 12, 12,6 y 13,7 euros por acción para los paquetes de 20, 30 y 72,7 millones de acciones que tiene de Repsol.