La cadena de hoteles Room Mate, propiedad de Kike Sarasola, está retrasando el pago de las nóminas a sus trabajadores ante su delicada situación financiera y a la espera del rescate por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con alrededor de 50 millones de euros, según informan fuentes solventes a Vozpópuli.

A principios de año este periódico avanzó en exclusiva que Room Mate había solicitado al Gobierno una inyección de capital a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia para Empresas Estratégicas con el asesoramiento de Deloitte, quien ha realizado el 'business plan' de la hotelera. 

Sin embargo, los procesos para conceder estas ayudas avanzan a paso lento y los problemas de liquidez de la empresa por el impacto que el coronavirus ha tenido en su negocio se agravan cada vez más, llegando incluso a pagar a los trabajadores con casi un mes de retraso, revelan las fuentes consultadas por este medio.

La cadena hotelera tiene 26 alojamientos que suman cerca de 2.000 habitaciones repartidos entre España (Madrid, Barcelona, Málaga, Granada, San Sebastián, Mallorca y próximamente Ibiza), Estados Unidos (Miami y Nueva York), Países Bajos (Ámsterdam y Róterdam), Italia (Florencia, Milán y Roma), Francia (París) y Turquía (Estambul). No obstante, parte de los establecimientos permanecen cerrados.

Las fuentes consultadas por Vozpópuli aseguran que los empleados activos en los seis hoteles actualmente abiertos en España están teniendo problemas con el cobro de sus nóminas y están recibiendo el dinero a finales del mes posterior al trabajado. "Les está costando mucho trabajo pagar dentro del mes", comentan las mismas fuentes.

Room Mate cuenta con algo más de un millar de trabajadores en todo el mundo, de los que cerca del 30% -397 empleados- están afectados por un ERTE por causas productivas en España hasta el 15 de diciembre de este año. El resto de la plantilla está activa en los hoteles que ha abierto la compañía, pero sufre los problemas con el pago de las nóminas.

Room Mate, en apuros

Antes de que la pandemia arrasara con el sector turístico, la sociedad hotelera Room Mate cerró el 2019 con una facturación de 40 millones y unas pérdidas de 7,4 millones, según consta en las últimas cuentas publicadas en el registro mercantil consultadas a través de la plataforma Insight View.

El parón en los viajes por la covid-19 ha afectado al sector turístico en su conjunto, pero la recuperación del segmento en el que se encuadra esta cadena (el urbano) se prevé todavía más lenta. Además, Room Mate afronta la salida de su principal accionista y apoyo financiero, Sandra Ortega. La hija del fundador de Inditex ha puesto en venta su 31% en la hotelera, según publicó Cinco Días.

Kike Sarasola cuenta con algo más del 60% de las acciones de la compañía y el resto de accionistas son minoritarios, con menos de un 4%, según consta en el registro mercantil. Las fuentes consultadas por este periódico apuntan que los rumores de salida de Ortega están dificultando el acceso a nuevos créditos bancarios para aumentar su liquidez hasta que el rescate del Gobierno se haga efectivo.

Room Mate logró ampliar hasta diciembre de 2024 el vencimiento de un préstamo por 53 millones con Citi Bank que vencía el 30 de junio de 2020, según consta en sus cuentas. Además, Room Mate ya cerró el ejercicio previo a la pandemia con una deuda financiera de 102,7 millones de euros con varios bancos (Abanca, Citi, Bankinter, Société Générale, Banca March y Deutsche Bank).

Este periódico se ha puesto en contacto con Room Mate para comentar sus problemas con los pagos a los trabajadores, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento. "Estamos fatal, en la UCI. Si no recuperamos el ritmo este verano, aunque sea al 40% de lo que teníamos en 2019, el sector turístico español lo va a tener complicado", reconocía la pasada semana el propio Kike Sarasola en un acto público.

Room Mate no es la primera hotelera que llama a las puertas de la SEPI. La primera en interesarse por el fondo fue Hotusa, el gigante hotelero de Amancio López Seijas, con una petición de 320 millones, como adelantó Vozpópuli. En el sector hotelero, también han solicitado apoyo público Petit Palace, Serhs (20 millones), Selenta (50 millones), Soho (30 millones), Playa Senator (50 millones) y Hesperia (55 millones).

Las polémicas de Sarasola durante la pandemia

Sarasola ha estado en el ojo del huracán durante la pandemia por el polémico contrato falso de la Comunidad de Madrid, con Isabel Díaz Ayuso al frente, a Room Mate por más de medio millón de euros. Finalmente, la hotelera aclaró entonces que fue la presidenta autonómica quien hizo frente al coste de su hospedaje durante dos meses en uno de los apartamentos de la marca y a un precio de 80 euros la noche. 

Además, especialmente durante los primeros meses de pandemia, el empresario se ha mostrado crítico con la gestión de la crisis turística por parte del Gobierno. Sarasola ha reivindicado en varias ocasiones que las ayudas al sector en España no son suficientes, a diferencia de las concedidas en otros países como Alemania.