La autoridad financiera de Reino Unido, la Financial Conduct Authority (FCA), está investigando la política antiblanqueo llevada a cabo por Santander UK -la filial del grupo Santander en el país- entre los años 2012 y 2017.

Santander UK revela en la presentación de sus últimas cuentas, enviadas la semana pasada al regulador del mercado en Estados Unidos (la SEC), que la FCA inició la investigación en el año 2017, y que a día de hoy no es posible valorar sus repercusiones.

"Estamos cooperando con una investigación regulatoria civil de la FCA que comenzó en julio de 2017 sobre nuestro cumplimiento con la Regulación de Blanqueo de 2007", expone el banco presidido por Ana Botín, "y potenciales infracciones de los principios y reglas de la FCA relacionados con los sistemas y controles contra el blanqueo de capitales y delitos financieros".

La Fiscalía Anticorrupción solicitó el pasado mes de diciembre archivar la causa por blanqueo contra Santander y BNP por razones técnicas

El primer banco español indica en esa misma presentación de resultados, que las investigaciones de la FCA "se centran principalmente en el periodo de 2012 a 2017 e incluyen la consideración de clientes de alto riesgo en el negocio de servicios monetarios".

Actualmente, añade Santander UK, "no es posible hacer una valoración fiable de responsabilidades derivadas de la investigación, incluida cualquier sanción económica".

Fuentes del banco consultados por este diario en España señalan que se trata de un ejercicio de transparencia llevado a cabo por la entidad, y que no es posible avanzar mucho más de lo comunicado oficialmente. También señalaron que se trata de una función de investigación habitual de la FCA.

Aunque la investigación de la FCA se inició en 2017, es la primera vez que Santander informa sobre la misma. La lucha contra el lavado de dinero se ha convertido en un área primordial para el organismo financiero desde que su actual jefe de aplicación, Mark Steward, asumiera el cargo en octubre de 2015.

La autoridad financiera británica, apuntan las fuentes consultadas en el banco español, ya anunció en 2020 que está investigando a 16 instituciones financieras por no implementar las salvaguardas adecuadas para prevenir el uso del dinero ilícito.

Este diario se ha puesto en contacto también con la FCA. Desde el organismo británico se ha indicado que no se comentan casos de entidades particulares.

Investigaciones y sanciones

En España, a finales del pasado mes de diciembre, la Fiscalía Anticorrupción solicitó archivar la causa por presunto blanqueo de capitales que salpicó a Santander y BNP Paribas por su vinculación con la filial suiza del HSBC en el caso de la 'lista Falciani'.

SUMARIO: La FCA multó a finales de 2018 a Santander UK con 35 millones por sus "graves errores" en la gestión de cuentas de clientes fallecidos

Aunque el Ministerio Público explicó que no era posible mantener la acusación por "razones técnicas", subrayó que los informes de los peritos y la documentación aportada en el proceso habían puesto de manifiesto "graves irregularidades" cometidas por los dos bancos. Santander y BNP no habrían impuesto los controles requeribles en fondos que, a través de ambos, movía HSBC.

En este caso, Santander ha sostenido que, desde el punto de vista estrictamente jurídico-penal, no se dan los requisitos del delito de blanqueo. El banco defiende que ni la Fiscalía ni los peritos han probado que las cantidades transferidas a España por los clientes de HSBC tengan ningún origen ilícito o defraudatorio.

También asegura que en el proceso ha demostrado que cuando se hicieron esas transferencias con Santander como intermediario, esos clientes de HSBC no figuraban en ninguna de las listas internacionales de personas sospechosas: sólo han aparecido a raíz de la publicación de la lista Falciani, por lo que el banco no hubiera podido denunciar nada aunque hubiera conocido la identidad del emisor y el destinatario.

En septiembre se publicó una investigación internacional sobre operaciones sospechosas financieras por valor de dos billones

El pasado mes de septiembre se publicaron, fruto del trabajo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), los conocidos como los FinCen Files, en los que se examinaron documentos secretos enviados a la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos con operaciones sospechosas por valor de dos billones de dólares realizadas por entidades financieras entre los años 2011 y 2017.

En esa investigación se mencionaba la participación en ese tipo de operaciones opacas de bancos españoles, entre ellos Santander, aunque las cantidades publicadas no eran relevantes en comparación con las de otros grandes bancos internacionales. En Reino Unido, la FCA multó a finales de 2018 a Santander UK con más de 35 millones de euros por sus "graves errores" en la gestión de cuentas de clientes fallecidos. Más de 40.428 clientes del banco se vieron afectados.