El Consejo de Ministros de este viernes ha aprobado por decreto la obligación para las empresas de registrar el horario de inicio y fin de la jornada laboral de sus empleados y conservar ese registro durante cuatro años para que puedan acceder a él los trabajadores, sus representantes en la empresa y el propio Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Este último se ocupará de definir las peculiaridades de los sectores económicos en los que es necesario llevar a cabo este registro horario. 

"La empresa garantizará el registro horario que incluirá el horario de entrada y salida, mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o en su defecto decisión del empresario previa consulta con los representantes de los trabajadores", ha explicado la ministra ramo, Magdalena Valerio. 

Este matiz ha gustado mucho a los empresarios, ya que al final tendrán la última palabra junto a los sindicatos para poder abordarlo de una forma u otra. 

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha dicho en la cadena SER que los empresarios están "moderadamente satisfechos" porque el decreto "no es lesivo para las empresas", ya que se respetará la flexibilidad laboral y se tomarán las decisiones en la mesa de negociación colectiva. 

Se aprueban nuevas sanciones

Para garantizar el cumplimiento de esta nueva normativa, el Ejecutivo ha introducido un modificación de la ley de sanciones y considerará "infracción grave" el incumplir la obligación de tener este registro de jornada, ha advertido. 

Según ha explicado la ministra, la razón principal por la que se aprueba esta norma es que "de manera reiterada se producen denuncias a la Inspección de Trabajo de personas contratadas a tiempo parcial que realmente están trabajando a tiempo completo".