Red Eléctrica es una de esas empresas estatales que se integran dentro del 'pacto no escrito' del PP y PSOE. Un acuerdo que obliga al partido que gobierna a contar con su rival político para renovar cada consejo de administración. La empresa que desde febrero de 2020 preside Beatriz Corredor, exministra de Vivienda en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, deberá renovar tres consejeros este. Y Ferraz ya ha levantado el teléfono para hablar del tema con Génova.

Con la salida de Jordi Sevilla de la presidencia y la llegada de Beatriz Corredor se pretendía iniciar una etapa de renovación del consejo y 'despolitizar' la empresa que controla en un 20% el Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) . "Pero se vuelve a intentar un cambio de cromos, con el Consejo General del Poder Judicial como telón de fondo", según explican fuentes cercanas a Red Eléctrica a Vozpópuli,

Fuentes cercanas al Partido Popular no niegan que existan estas conversaciones. Aunque consideran "muy alejado de la realidad" relacionar las conversaciones habituales sobre los consejos de administración de las empresas estatales con el proceso del Consejo General del Poder Judicial. "Es una carta muy potente para utilizarla con Red Eléctrica", concluyen desde Génova.

Los representantes cercanos a Ferraz no niegan estas conversaciones y consideran que, en cualquier tipo de propuesta de 'intercambio de cromos', no aparece, "ni aparecerá", el Consejo General del Poder Judicial. Como informaba a finales de abril Juan Cruz Peña en El Confidencial, los tres consejeros cuyo mandato expira en 2021 fueron elegidos durante el Gobierno del Partido Popular: María José García Beato, Alberto Carbajo Josa y Arsenio Fernández de Mesa.

Estos últimos podrían renovar dos mandatos de cuatro años cada uno. Ambos entraron en el consejo de administración en 2017 y el límite interno de Red Eléctrica está en 12 años en el consejo. García Beato podría prolongar cuatro años más su presencia en el consejo, ya que llegó en 2012. Las mismas fuentes consideran que, en este caso, sí se espera un cambio de piezas.

Carbajo entró en la etapa de Mariano Rajoy a Red Eléctrica y se le considera uno de esos miembros del consejo que llegaron a través del pacto no escrito. Fue director general de Minas del Ministerio de Industria en el último Gobierno de Felipe González y se le consideró un interlocutor del PSOE. Jordi Sevilla reafirmó por su parte a Fernández de Mesa con su pasado de exdirector general de la Guardia Civil con Mariano Rajoy y también delegado del Gobierno en Galicia con José María Aznar.

Movimientos personales

Los conocedores de este pacto 'no escrito' consideran que es el momento de Pablo Casado para aumentar la presencia de Génova dentro del consejo de Red Eléctrica. Aunque, en esta oferta, cuenta con el riesgo de quemar alguna persona de su confianza que le ayude en su objetivo: llegar en el corto plazo a la Moncloa.

Este posible intercambio de cromos se más como un oportunidad personal para los protagonistas. Cualquier movimiento deberá tener el visto bueno de la ministra Teresa Ribera y podrá llegar a propuesta de alguna vicepresidenta, el propio Pedro Sánchez o con la sugerencia del equipo de Pablo Casado como parte de su negociación bilateral.

Las mismas fuentes insisten en que, a nivel político, se sabe que la mesa de gobierno del operador eléctrico tiene un poder limitado. Se considera que es un cargo muy bien pagado, 175.000 euros anuales, pero la senda de la compañía está marcada totalmente por los movimientos del Ministerio de Transición Ecológica.

La renovación de estos tres cargos pondrá la temperatura a ese intento de despolitizar la empresa. Algo que nunca ha sucedido. Los últimos ejecutivos de la compañía buscaron trabajar al margen de Moncloa, hacer valer que el 80% de la compañía cotiza en el Ibex 35 y no consiguieron. En Red Eléctrica sigue prevaleciendo que el capital está en manos de la SEPI y el consejo respalda las decisiones políticas.