El Gobierno quiere acelerar el ritmo de implantación del coche eléctrico en España pero nuestro país sigue presentando uno de los peores ratios entre los principales mercados europeos en lo que a infraestructuras de recarga se refiere. Porque el despliegue de las estaciones de carga de coches eléctricos en la Unión Europea (UE) presenta una gran brecha entre países, no en vano el 70% de estos puntos de recarga se concentran en tan solo tres países, según un estudio publicado por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), y que sitúa a España con poco más de un 3%.

Países Bajos, Francia y Alemania aglutinan la mayoría de los recursos y representan sólo el 23% de la superficie total de la UE, mientras que el otro 30% de estos puntos de carga se reparten por el 77% restante de la región, lo que muestra los desequilibrios en este tipo de tecnologías dentro de la Unión Europea, incide la organización en un comunicado.

Países Bajos se coloca a la cabeza como el país que más estaciones dispone en su territorio, con  más de 66.000 puntos de recarga, muy por encima de otros países como Rumanía que cuenta con 493 puntos de recarga, el 0,2% del total del club comunitario, pese a ser seis veces más grande que el país neerlandés.

“Este doble despliegue de infraestructuras se desarrolla a lo largo de las líneas divisorias entre los Estados miembros más ricos de la UE en Europa Occidental y los países con un PIB más bajo en Europa Oriental, Central y Meridional”, alerta la asociación que señala que los países con una extensión considerable se ven lastrados por su PIB inferior.

Es el caso de España, que solo reúne el 3,3% del total de las estaciones europeas, o Polonia, con el 0,8 %, a pesar de la amplitud de sus territorios. Por detrás de Países Bajos, Francia (20,4 %), Alemania (19,9 %), Italia (5,8 %) y Suecia (4,6 %) son los países que más estaciones poseen. A la cola se encuentran Malta y Chipre, con 0 estaciones, Lituania (0,1 %), Letonia (0,1 %) y Grecia (0,1 %).

Ante este panorama, ACEA ha pedido a la Comisión Europea que revise la directiva sobre infraestructuras para los combustibles alternativos en dos semanas, que establezca objetivos vinculantes para cada Estado miembro tanto de puntos de recarga para coches eléctricos como para estaciones de hidrógeno para coches de pila de combustible. “Ha llegado el momento de que los gobiernos de toda Europa aceleren la carrera hacia una movilidad más ecológica", apuntó el director general de ACEA, Eric-Mark Huitema, en nota de prensa.

España avanza, pero en ventas

Lo que sí avanza en España a mejor ritmo que las infraestructuras son las propias matriculaciones de vehículos eléctricos puros de todo tipo, desde turismos a motocicletas o comerciales, que han registrado un total de 16.651 unidades vendidas en el primer semestre, situándose un 41,9% por encima del mismo periodo de 2019. Durante el pasado mes, el mercado de la movilidad eléctrica registró 4.545 unidades matriculadas, lo que supone un 42,3% por encima de junio de hace dos años, según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (GANVAM)

En un análisis por tipo de vehículos, las matriculaciones de turismos eléctricos puros cerraron el semestre con un aumento del 78% comparada con el mismo periodo del año anterior y un total de 9.259 unidades. Si lo comparamos con el primer semestre de 2019, aunque los crecimientos se moderan, las ventas se sitúan un 69,6% por encima. De esta forma, los vehículos eléctricos representan el 2% de las matriculaciones totales de turismos, el doble que en periodos prepandemia.  

Por su parte, los híbridos enchufables –que supusieron el 13,8% de las matriculaciones totales de turismos– registraron un incremento del 243,7% durante el primer semestre, hasta alcanzar las 19.347 unidades que, comparándolo con las 3.524 unidades de la primera mitad de año de 2019, se queda en un aumento del 443,8%. Solo durante el pasado mes registraron un total de 4.467 unidades matriculadas, lo que supone un 207,6% más que el mismo periodo del año anterior y un 910% más comparado con el último periodo prepandemia.

Con respecto al mercado de motocicletas, los ciclomotores eléctricos cayeron un 4,6% durante el primer semestre, hasta situarse en las 2.672 unidades. Las motocicletas cero emisiones, por su parte, registraron un descenso del 23% hasta junio, con un total de 2.979 unidades. En cambio, si realizamos la comparativa con el primer semestre de 2019, la perspectiva nos muestra unos incrementos del 3,6% y del 20,2%, respectivamente demostrando que el mercado de las dos ruedas es uno de los catalizadores hacia la electromovilidad, especialmente, por las iniciativas de sharing.

Por otro lado, las furgonetas eléctricas experimentaron una subida del 109,7% hasta junio, con un total de 1.234 unidades matriculadas. Si lo comparamos con el mismo periodo de 2019, las matriculaciones se quedan un 17,4% por encima, en un momento en el que ya no solo se trate de buscar la eficiencia y rapidez en la distribución capilar, sino de hacer más sostenible la movilidad en las zonas urbanas.