De casi 1.000 dólares a poco más de 100. El coste del kW de las grandes baterías que alimentan el coche eléctrico se ha reducido en los últimos diez años más de un 80%, situándose ahora por debajo de los 140 dólares. Se estima que cuando se logre bajar ese coste por kW de los cien euros el precio de venta estará ya igualado con los coches de combustión, se habrá ganado por tanto la batalla y se populizará rápidamente en el mercado.

Según asegura el director general de Marketing Global de Producto de Nissan, Pierre Loing –con el conocimiento que aporta haber sido una de las marcas pioneras en este campo– el precio de los automóviles eléctricos se igualará al de los vehículos de combustión en un período de "tres o cuatro años", gracias al descenso del coste que están experimentando las baterías. El directivo se mostró a favor de que exista un apoyo a los automóviles eléctricos por parte de los gobiernos hasta que esta tecnología consiga ser "sostenible".

En los inicios de las nuevas tecnologías se necesita un apoyo público para que sean sostenibles. En la actualidad, en los países en los que existe este apoyo las ventas de estos vehículos se han acelerado, como en Noruega", aseguró Loing a Europa Press.

Por ello, las estimaciones que maneja la Agencia internacional de la Energía del crecimiento de la demanda del coche eléctrico del 28% anual creen los expertos de la consultora Capital Group que es "demasiado conservadora". El endurecimiento de las normativas sobre emisiones a escala mundial y el abaratamiento de los vehículos cero emisiones van a provocar que sus ventas registren un incremento muy superior, según concluyen tres expertos de la empresa en un artículo titulado "Más allá de Tesla: los coches eléctricos en la autopista del éxito".

Como ejemplos destacan el que General Motors anunció en enero que hacia 2035 dejará de fabricar coches de gasolina y diésel, la inversión de 86.000 millones de Volkswagen durante los próximos cinco años en eléctricos, fábricas digitales y coches autónomos; y cómo se disparó el valor de Tesla en bolsa durante 2020, que subió de 100.000 millones de dólares a 800.000 y superó al conjunto de los nueve mayores fabricantes de automóviles tradicionales.

Fin del coche de combustión

Aunque recuerdan que son diversas las estimaciones sobre cuánto falta para que los eléctricos dominen las carreteras, advierten de que en lo que sí hay consenso es en que los motores de gasolina tienen "los días contados". En esto consideran que tiene mucho que ver los incentivos de los países a la compra de vehículos cero emisiones y el endurecimiento de las normativas de emisiones para los de gasolina.

En paralelo, su precio sigue bajando, ya que las baterías de ion litio de entre 40 y 60 kWh que son más o menos el estándar actual ya solo representan un tercio del coste del vehículo. Al respecto, afirman que un coche eléctrico será más barato que uno de combustión tradicional cuando el coste de la batería caiga por debajo de 100 dólares por kW y recuerdan que, según Bloomberg, durante la pasada década bajo de 917 dólares a unos 137.

Actualmente, en China, que encabeza la producción de coches eléctricos, las baterías para algunos vehículos ya han alcanzado el límite de los 100 dólares varios años antes de lo previsto, indican. Otro elemento que opinan que acelerará la presencia de los eléctricos en las carreteras será su menor coste de uso, tanto por funcionamiento como por mantenimiento, y que puedan ser actualizados a distancia, sin tener que pasar por el taller gracias al software que montan.

Esto permitirá a los fabricantes no solo ganar dinero vendiendo coches, sino desarrollar paquetes de suscripción que incluyan la gestión de la batería, el suministro de contenidos de entretenimiento a bordo o una mayor seguridad y tecnología que permita la conducción autónoma, de la que afirman que redefinirá la industria mundial del automóvil en los próximos años y tendrá consecuencias para sectores como los de la energía, los suministros, las manufacturas, la minería y los seguros.