El Partido Popular respalda la última propuesta que ha lanzado el Banco de España para acabar con la dualidad del mercado de trabajo: implementar una especie de 'mochila austriaca' con cargo a los fondos europeos y abaratar un 50% las indemnizaciones por despido, una sugerencia que el Gobierno ha condenado.

"La reforma de 2012 ya rebajó las indemnizaciones de despido. Ahora se dice que se quiere terminar con la dualidad del mercado de trabajo con dos tipos de contrato, el fijo y el temporal con causalidad, pero en un país como España, con la estacionalidad del turismo, tendría que haber trabajadores temporales. Eso no resuelve el problema. Esto se resolvería con lo que propone el Banco de España de crear la mochila austriaca y con unas indemnizaciones por despido razonables", ha admitido Elvira Rodríguez, vicesecretaria general del PP, en una entrevista con Vozpópuli.

La propuesta, que incluyó el Banco de España en su informe anual, levantó mucha polémica y críticas por parte de la facción de Podemos del Gobierno, que acusó al gobernador, Pablo Hernández de Cos, de extralimitarse de sus funciones.

"Unidas Podemos no quiere oír hablar de esto, el PSOE no se ha pronunciado, pero en la cámara (el Congreso) ya lo habíamos hablado. Si hay algo que es cierto es que tenemos un problema que lleva existiendo cuarenta años y porque saquemos una ley que lo prohíba no lo va a resolver", lamenta Rodríguez.

Cuánto bajarían las indemnizaciones por despido

La idea consiste reducir un 50% los costes de despido, manteniendo la actual diferencia entre el coste de despido de los contratos temporales (8 días por año trabajado que pasarían a ser 4 días) y el de los indefinidos (20 días en los despidos procedentes que pasarían a ser 10, y 33 días en los improcedentes que pasarían a ser 16,5).

La política popular es partidaria de utilizar los fondos europeos para desplegar una reforma estructural de los despidos que conlleve este abaratamiento de los costes, a cambio de crear un fondo para cada trabajador que podría llevar consigo (como una mochila) de trabajo en trabajo hasta cobrar una indemnización al final de su vida laboral, en el momento de la jubilación.

En caso de ser despedido, cobraría una indemnización más reducida (la mitad de la vigente) y podría tener acceso al dinero acumulado en ese fondo.

El problema de este sistema es el elevado coste que hace falta para ponerlo en marcha, ya que durante un periodo de transición las empresas tienen que empezar a capitalizar estos fondos (llenar estas mochilas), al tiempo que siguen pagando las indemnizaciones por despido vigentes hasta la fecha para los trabajadores que tengan esos derechos adquiridos. El Banco de España estima un coste de 9.000 millones de euros.

La temporalidad, un problema de décadas

Elvira Rodríguez defiende esta propuesta para solucionar el problema de la temporalidad que, en su opinión, viene de la época de Felipe González.

"La temporalidad es un problema que lleva con nosotros 40 años y viene en buena medida porque en un momento muy malo, cuando gobernaba Felipe González, se decidió abrir la mano con los temporales, porque no había empleo y porque se pensó que era preferible que alguien tuviera un empleo temporal que que no tuviera nada y quizá fue una medida inteligente", admite Rodríguez.

Reconoce, no obstante, que "con el paso del tiempo se fue abusando de los temporales, porque los trabajadores fijos tenían unas indemnizaciones de despido muy altas", explica.