La economía española registró en 2020 un descenso histórico del PIB del 10,8%, cifra que mejora en dos décimas la adelantada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que había previsto inicialmente una caída del 11%, cuando todavía no se conocían todos los indicadores.

Según la actualización publicada este viernes, el crecimiento trimestral del tercer trimestre (junio-septiembre) fue del 17,1%, siete décimas superior al estimado, mientras que el crecimiento que se había pronosticado para el cuarto trimestre del 0,4%, y que había sido tan celebrado por el Gobierno, no se produjo. La economía tuvo crecimiento nulo, 0%.

No obstante, pese al empeoramiento de la economía en la recta final del año por las nuevas olas de la pandemia, el mayor crecimiento del verano ha permitido mejorar la caída del conjunto del año hasta el -10,8%, que sigue siendo la mayor que se produce en la historia de España desde la Guerra Civil y la caída más profunda del PIB de toda la Unión Europea.

El INE ha revisado también los datos del primer y segundo trimestre: la caída del periodo enero-marzo fue finalmente del 5,4%, frente al -5,3% estimado, mientras que el desplome sin precedentes del segundo trimestre fue del -17,8%, una décima menor a lo estimado.

En términos absolutos, el PIB a precios corrientes se sitúa en 1.121.698 millones de euros, un −9,9% inferior al de 2019. En términos de volumen, el PIB registra una variación del −10,8%.

La demanda nacional restó 8,8 puntos al crecimiento del PIB de 2020 respecto a 2019, dato 10,2 puntos inferior al del año anterior. Por su parte, la demanda externa presenta mermó el crecimiento en 2 puntos, 2,6 puntos menos que en 2019.

El INE ha explicado que en la revisión publicada se incluye "toda la información coyuntural disponible
desde el pasado 29 de enero sobre la evolución económica trimestral. En particular, estos
resultados integran la información trimestral de la Balanza de Pagos, que el Banco de España
ha publicado el 25 de marzo, y de las Cuentas de las Administraciones Públicas, que difundirá
la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) el próximo 31 de marzo".

En 2009, en plena crisis financiera, el descenso del PIB fue del 3,8%

Hasta ahora, el mayor descenso anual del PIB se había registrado en 2009, en plena crisis financiera, con un retroceso del 3,8%, pero con la crisis de la covid se han batido todos los récords y 2020 ha sido el peor año para el PIB desde el inicio de la serie, en 1970.

Es, además, la primera contracción anual del PIB desde el año 2013, cuando bajó un 1,4%.

En tasa interanual, el PIB del cuarto trimestre se contrajo un 8,9% (-9,1% en el avance de datos), frente al descenso del 8,6% del trimestre anterior.

Actualización de la previsión para 2021

Aunque la revisión de los datos supone una mejora en términos globales, el enfriamiento de la economía en la recta final del año 2020 no es positiva para 2021, ya que supone un punto de partida peor de cara al nuevo año con una economía en proceso de ralentización.

El Gobierno no se ha pronunciado oficialmente sobre su previsión de crecimiento para el primer trimestre pero instituciones como el Banco de España o la Airef pronostican crecimientos nulos o incluso negativos para el periodo enero-marzo.

El propio ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha adelantado esta semana que a la luz de los datos de empleo no se puede descartar un crecimiento negativo en el primer trimestre del año.

Si esto se cumple, el Ejecutivo tendrá que actualizar su previsión de crecimiento para el conjunto del año, que preveía un repunte del PIB del 7,6% que podría llegar al 9,8% con una plena ejecución de los fondos europeos.

Frente a estas estimaciones tan optimistas, instituciones y servicios de estudios han apuntado ya a crecimientos de entre el 5% y el 6% que podrían quedarse en el entorno del 3%-4% en caso de que el Ejecutivo no acelere con la ejecución de los 27.000 millones de euros procedentes del Mecanismo Europeo de Recuperación y Transformación.