El fin de la tercera ola de la pandemia ha dado un respiro al mercado laboral. Y concede al Gobierno dos datos positivos a un mes de las elecciones en la Comunidad de Madrid. El descenso de las restricciones a la actividad económica, a consecuencia de la caída del retroceso de los contagios, ha propiciado un recorte del paro de 59.149 desempleados en marzo. Gracias a ello, el número de parados en nuestro país vuelve a bajar del nivel psicológico de los cuatro millones.

Eso sí, todavía hay 400.000 parados más en España, en comparación con los que arrojaba la estadística antes del estallido del coronavirus. Y casi medio millón de autónomos están en cese de actividad.

Al descenso puntual de paro en marzo hay que sumar el mejor comportamiento de la afiliación. La Seguridad Social logró cerrar el mes con un incremento superior a los 70.000 afiliados, con 146.000 personas menos en los ERTE. Eso sí, aún quedan 743.628 personas acogidas a los expedientes en España, gracias a la prórroga pactada entre el Gobierno y los agentes sociales. El número total de cotizares queda establecido en 18.920.902, según ha informado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El departamento que dirige José Luis Escrivá explica que los ERTE "se mantienen más o menos estables" desde septiembre y asegura que "la segunda y tercera ola de la pandemia han tenido un efecto mucho menor que la primera" sobre el empleo.

En el caso del desempleo, los datos de marzo arrojan el mayor retroceso en este mes desde 2015, según la estadística del Ministerio de Trabajo. Y, por supuesto, se alejan del fatídico marzo de 2020, cuando la declaración del primer Estado de Alarma paralizó el país. Ese mes, el desempleo creció en más de 300.000 personas, todo un récord para el mercado laboral español

La bajada del paro del mes pasado pone fin a cinco meses consecutivos de aumentos. El volumen total de parados alcanzó al finalizar el tercer mes del año la cifra de 3.949.640 desempleados.

Crecimiento de los afiliados

En términos desestacionalizados y corregidos de calendario, la Seguridad Social arroja otro dato menos positivo. El sistema perdió 45.438 cotizantes en marzo. De esta bajada desestacionalizada, 20.000 procedían de la rama de agricultura, ganadería y pesca. Desde mayo de 2020, el punto más bajo de afiliación por el impacto de la pandemia, se han recuperado 668.023 afiliados.

El paro aumentó en marzo en agricultura, con 2.368 desempleados más (+1,2%), y en el colectivo sin empleo anterior, donde se incrementó en 3.529 personas (+1%), y bajó en el resto, especialmente en los servicios, con 53.686 parados menos (-1,9%), seguido de la construcción (-7.685 desempleados, -2,4%) y la industria (-3.675 parados, -1,1%), informa Europa Press.

Mejoría insuficiente para Calviño

La mejoría del empleo en marzo no bastará, sin embargo, para que el Gobierno pueda mantener sus previsiones económicas. El mercado laboral no se está recuperando a la velocidad esperada, sobre todo, a juzgar por el elevado número de trabajadores que aun permanecen en ERTE.

Este lunes, Nadia Calviño admitió que el primer trimestre del año ha sido "muy duro". Es más, la vicepresidenta económica adelantó que el Gobierno trabaja ya en una revisión de las previsiones macroeconómicas para el conjunto del año. El Ejecutivo todavía mantiene que la economía crecerá en 2021 un 7,2%. Esa tasa aumentaría hasta el 9,8% si los fondos europeos tienen el efecto deseado en la segunda mitad del año.

Los pronósticos oficiales se alejan del consenso de los analistas. Según el panel de Funcas, que agrupa una veintena de previsiones independientes, el PIB crecerá un 5,9% este año. En una entrevista en RNE, Calviño aseguró que el que el impacto de la tercera ola del Covid sobre la economía ha sido mayor que el de la segunda. A ello hay que añadir los daños añadidos sobre el consumo que causó el temporal de Filomena. 

La vicepresidenta, no obstante, recordó que "en el otro lado de la balanza" hay otros indicadores positivos. Por ejemplo, la recuperación mundial y los programas de estímulos de Estados Unidos, que impactarán favorablemente sobre España. El Ejecutivo fía la mejoría económica en la segunda mitad del año al campaña de vacunación. Los avances contra la pandemia deberían reactivar con fuerza el consumo a partir del verano, con el consiguiente impacto en el principal motor del PIB (el sector servicios).