Orange España no atraviesa por un buen momento. La facturación de la compañía se redujo un 7,4% en el periodo interanual, según los resultados financieros publicados hace unos días por el operador de telecomunicaciones de origen francés, correspondientes al primer trimestre del año -de enero a marzo de 2021-. España es el mercado con peores resultados económicos del Grupo.

La facturación mundial de Orange fue de 10.315 millones de euros en el primer trimestre de este año, frente a los 1.188 millones de euros registrados en España. Orange está presente en 27 países. En Europa da servicio en Francia, Bélgica, Moldavia, Polonía, Rumanía, Eslovaquia y España, mientras en África y Oriente Medio se encuentran el resto de filiales, en países como Costa de Marfil, Jordania, Marruecos, Egipto, Guinea Ecuatorial, Senegal o Túnez.

Por áreas, los ingresos continuaron deteriorándose particularmente en los servicios minoristas, segmento en el que se redujeron un 10,2% en el periodo interanual, "principalmente por el impacto de la revisión de precios de la base de clientes existente en el segundo semestre de 2020. Los ingresos por servicios mayoristas también disminuyeron un 2,3% en España", apunta Orange en su cuenta de resultados.

Si nos vamos a lo que sucedió en las cuentas correspondientes a todo el año 2021, el descenso en la facturación fue del 5,9%, lo que supone un total de 4.951 millones de euros (los servicios móviles cayeron casi un 13%).

Los OMV ejercen una gran presión sobre los incumbentes -aquellas compañías que poseen red propia- y Telefónica, Vodafone y la propia Orange se ven abocadas a reducir los precios para fidelizar, mantener y captar nuevos usuarios

El presidente y director ejecutivo del Grupo Orange a escala mundial, Stéphane Richard, reconocía hace unos días que el mercado español necesita mejorar respecto al resto de filiales de la corporación naranja.

"El crecimiento alcanzó el 2,2% en el segmento de Europa excluyendo el mercado español, donde la recuperación sigue siendo una prioridad. Los servicios de TI y de integración también avanzaron con fuerza, principalmente en Cloud Computing, Digital y Data, que registraron aumentos de ingresos anuales del 5% y 11% respectivamente", manifestaba Richard.

Continuando con los últimos resultados publicados, "en lo que se refiere al negocio por servicios convergentes, las ofertas de las distintas marcas de la compañía aportaron unos ingresos de 469 millones de euros hasta marzo de 2021, un 9,4% menos que en el año anterior", explica el operador, que añade que "los ingresos por el conjunto de servicios retail han registrado una reducción del 10,2%, hasta los 818 millones de euros, mientras el negocio mayorista se reduce un 2,3%, hasta los 215 millones de euros, impactado por la pandemia, que ha hecho caer más de un 40% los ingresos por roaming".

El mal comportamiento entre los grandes operadores del sector de las telecomunicaciones es una tónica en los últimos ejercicios. Telefónica facturó 12.401 millones de euros durante 2020, un 3,5% menos que en 2019, mientras Vodafone reflejó una reducción de los ingresos hasta los 4.296 millones de euros (-10,3% en el primer trimestre del ejercicio, frente al -4% del último).

Orange lucha en un mercado segmentado

El mercado de las telecomunicaciones se ha segmentado mucho. Los Operadores Móviles Virtuales (OMV) han ejercido una gran presión sobre los incumbentes -aquellas compañías que poseen red propia- y Telefónica, Vodafone y la propia Orange se ven abocadas a reducir los precios para fidelizar, mantener y captar nuevos usuarios, lo que impacta directamente en el volumen de facturación.

Resulta paradójico el descenso en los ingresos volviendo al caso de Orange si se analiza el comportamiento en término de clientes de banda ancha fija. A 31 de marzo de este año la compañía contaba con 4,03 millones de clientes de conexiones de alta velocidad. Del total de este número, el 85% de los clientes son de servicios convergentes. Orange cuenta con 49.450 altas netas de fibra óptica más respecto al mismo periodo del año pasado. De esta manera, la cartera de clientes de fibra de la compañía en España supone ya el 84,4% de la base de clientes de banda ancha fija, alcanzando los 3,4 millones de clientes. Esto supone un crecimiento del 6,1% respecto al primer trimestre del año anterior.