Los operadores de telecomunicaciones no quieren el Impuesto Digital Sobre Determinados Servicios Digitales (IDSDS), coloquialmente denominada tasa Google, que Pedro Sánchez cocina para aprobarlo tan pronto se formalice el Gobierno.

La patronal DigitalES, en la que se encuentran integrados Telefónica, Vodafone y Orange, así lo ha hecho saber a través de Alicia Richart, su directora: "Nosotros abogamos por un impuesto digital que sea consensuado bien por la UE, bien por la OCDE".

Su presidente, Eduardo Serra, ha recalcado este extremo: "Se deben generar ingresos con donde se generan, pero se debe dar una respuesta coordinada desde la UE o desde la OCDE. Hasta hace unos años había equidad entre lo que generaba una nación y la tasa impositiva. Asistimos a una divergencia entre los estados y su capacidad impositiva y la sociedad. Hay empresas internacionales que gracias a las nuevas tecnologías pueden ganar dinero en un país y no tributar en ese mismo país o tributan poquísimo".

Sánchez planea gravar a las empresas que facturen 750 millones a escala mundial o hasta 3 millones en España. De esta manera, se aplicará un 3% a la facturación de la publicidad online de estas compañías, de sus ventas de intermediación en línea (tiendas en Internet) y de la comercialización de datos. Se ha denominado tasa Google porque afectará directamente al buscador y a otras empresas digitales de grandes dimensiones, como es el caso de Amazon, Apple o Facebook.

La guerra del 5G

"Somos testigos de una guerra por el 5G entre China y Estados Unidos. Los países anglosajones están perdiendo protagonismo en el mundo con un repliegue como el del brexit y también como el veto de EE. UU. a Huawei", ha asegurado Richart.

Desde la patronal también se ha hecho referencia a la importancia de resolver las negociaciones para el Gobierno del país cuanto antes, para no frenar la transformación digital de empresas y administraciones públicas. Además, se ha hecho hincapié en la importancia que tiene la formación en nuevas tecnologías.

"Hay un millón de puestos de trabajo que no cuentan con personal cualificado en el ámbito digital. La finalidad de la enseñanza en este país no es el alumno, sino el profesor. Nuestros hijos no van a competir con los de Logroño o La Coruña, sino con los franceses o coreanos, con los de fuera de España. Se debe abordar este tema. Hay que dejarse de mirar el ombligo y mirar lo que sucede fuera, porque son asuntos que nos afectan muchas veces más que las cosas que suceden dentro del país", ha concluido Serra.