Los operadores de telecomunicaciones españoles llevan años enfrascados con los diferentes gobiernos en una guerra por la presión fiscal que, aseguran, sufre el sector. La última de sus propuestas es que las entidades que ofrecen servicios publicitarios por Internet sufraguen, en parte, a RTVE. Se trata de un sector liderado por Google; la compañía con mayor peso en el sector de los anuncios online.

A finales del año pasado los operadores de telecomunicaciones (Telefónica, Orange, Vodafone y MásMóvil) publicaron el informe 'La fiscalidad en el sector de las telecomunicaciones'. Fue elaborado por la consultora Ernst & Young para DigitalES, la patronal por la que se encuentran representados. En el documeno se analiza la situación de España en torno al pago de impuestos respecto a otros países de Europa, como Alemania, Italia, Francia y Reino Unido.

La tasa para sostener a Radio Televisión Española (RTVE) alcanzó en 2018 (periodo referido en el informe) los 126 millones de euros. Es uno de los gravámenes que los operadores consideran más injustos. Sólo Francia cuenta con una tasa de este tipo de entre los países analizados.

Las telecos españolas están gravadas con, al menos, 17 impuestos. Somos el país con mayor presión fiscal de aquellos de nuestro entorno

Para solucionar esta situación, las compañías de telecomunicaciones ponen sobre la mesa varias sugerencias en el informe. "Se propone una redefinición de la financiación de RTVE, mediante el establecimiento de alguno de los siguientes sistemas: instauración de publicidad en el ente público o financiación con cargo a los presupuestos del Estado. Se propone que, en caso de no ser eliminados, resulten gravados otros actores del mercado que se han visto beneficiados por la falta de publicidad en TVE, como las entidades que ofrecen servicios publicitarios por Internet", explica el informe, al que ha tenido acceso Vozpópuli.

Las conclusiones del informe ponen de relieve el peso que los impuestos tienen en la cuenta de resultados de los operadores. "El sector de las telecomunicaciones realiza un esfuerzo fiscal del 6,61%, entre los tributos propios del sector – que suman un 2,14%- y aquellos tributos no específicos del mismo -Impuesto de Sociedades-. Este esfuerzo es muy superior al realizado por las compañías del sector de las telecomunicaciones en otros países de nuestro entorno en los que, si bien el sector de las telecomunicaciones supone un mayor porcentaje del PIB, soportan una presión fiscal inferior al español", refleja el documento.

Con al menos 17 tasas, sólo Francia, segunda de esta particular clasificación, puede compararse con nosotros en presión fiscal. Otra de las quejas históricas de los operadores estriba en que compañías que utilizan sus redes de telecomunicaciones y usan números de telefonía móvil estén sometidos a muchos menos impuestos, en clara referencia a empresas como WhatsApp, Telegram, Netflix o Spotify -las telecos pagan una Tasa de numeración por el uso de números de teléfono-.

RTVE y tasa Google

Se trata de un impuesto, el propuesto por los operadores para las empresas de publicidad en Internet, que se sumaría a la denominada 'tasa Google', con la cual el Gobierno de Pedro Sánchez pretende gravar las actividades del gigante norteamericano y, en general, a las tecnológicas. Estas empresas hacen negocio en nuestro país pero tributan en regiones más laxas en el apartado de impuestos, como es el caso de Irlanda.

El Gobierno comenzará a liquidar la tasa Google en abril, si bien está por ver si finalmente aguanta las presiones estadounidenses. Estados Unidos amenazó con represalias arancelarias si el impuesto seguía adelante. Francia tiene este gravamen en vigor pero las advertencias de Donald Trump, quien aseguró que gravaría las importaciones de vinos franceses, hizo que Emmanuel Macron recapacitara.

Francia cobrará la tasa, pero habrá una regularización en el caso de que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) acuerde un impuesto a las tecnológicas consensuado a escala internacional. Si esta tasa es menos onerosa, Francia devolverá aquello que haya recaudado de más.