La Organización para el Crecimiento y el Desarrollo Económico (OCDE) ha elevado siete décimas su previsión de crecimiento para la economía española hasta el 5,7% en 2021, lo que sitúa a España como el segundo país con mayor crecimiento previsto para este año, detrás de Francia (con un 5,9%).

En su informe económico divulgado este martes y titulado 'Reforzando la recuperación: la necesidad de velocidad', la OCDE admite que las perspectivas para la economía global han mejorado sustancialmente en los últimos meses, impulsadas por el progresivo despliegue de vacunas efectivas, los anuncios de apoyo fiscal adicional en algunos países y los signos de que las economías están lidiando mejor con las restricciones para frenar el virus.

Tanta es la mejora que la OCDE ha elevado 1,4 puntos su pronóstico de crecimiento del PIB mundial, hasta el 5,6% para 2021, lo que supone que la producción mundial habrá recuperado los niveles previos a la pandemia a mediados de este año.

También ha actualizado al alza el repunte esperado para la Eurozona, hasta el 3,9%, tres décimas más de lo que preveía en diciembre.

El número de desempleados ha aumentado en 10 millones en un año en las economías de la OCDE"

La institución que dirige Ángel Gurría, su secretario general, subraya en el informe que las condiciones del mercado laboral se están recuperando lentamente. En el conjunto de las economías de la OCDE hay ahora casi 10 millones de personas desempleadas que no lo estaban antes de la crisis.

"Las tasas de inactividad han subido y las de paro han bajado. En los países desarrollados, las pérdidas de empleo sustanciales han aumentado la pobreza y las carencias de millones de trabajadores. El total de horas trabajadas sigue siendo un 5% inferior a antes de la pandemia de media en las grandes economías", explica.

La OCDE alerta de riesgos a la baja

Pese a que el escenario actual es más optimista que el que se barajaba en diciembre, la OCDE reconoce que existen riesgos que podrían llevar a su incumplimiento.

"Los riesgos principales son que la velocidad de producción de las vacunas y su despliegue no sean lo suficiente rápidos para parar la transmisión del virus, especialmente si hay una emergencia mayor y nuevas cepas que requieran vacunas nuevas o modificadas. En esas circunstancias, la confianza seguiría siendo débil por más tiempo y el gasto se ralentizará, con posibles restricciones a la movilidad durante la segunda mitad de 2021", explican.

El crecimiento, en ese caso, podría ser un punto inferior en 2021, del 4,5%, y 1,25 puntos menor en 2022, del 2,75%.

Por el contrario, si se produce una liberación más rápida de la demanda embalsada y baja la tasa de ahorro en la segunda mitad del año (lo que supone que la gente empieza a ahorrar menos y de nuevo a gastar), el PIB mundial podría subir 1,5 puntos adicionales en 2021 y 1 punto porcentual más en 2022, alcanzando cotas del 7% y 5%, respectivamente.