La nueva ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez Jiménez, despierta inquietud en los fondos de inversión de vivienda. Con la nueva ley en plena negociación con Unidas Podemos, la sustitución de José Luis Ábalos es seguida con preocupación por los inversores en el segmento residencial.

Y es que, como informó en su momento Vozpópuli, el equipo del ya exministro de Agenda Urbana les había prometido que no se consumaría su principal temor: un control de los precios al alquiler de vivienda. La figura de su número dos, Pedro Saura, secretario de Vivienda -de momento, al menos, aún en el cargo-, ha suscitado y suscita confianza en el sector inmobiliario, según remarcan las fuentes consultadas.

Poco antes de que Ábalos abandonara finalmente el cargo, el PSOE había empezado a abrazar la idea de un "techo" a las "subidas abusivas" de los alquileres recogida en el acuerdo de investidura con Unidas Podemos.

En lugar de congelar los alquileres, el equipo socialista ha apuntado a limitar las subidas de estos en zonas tensionadas, a un 10% anual, una propuesta "insuficiente" para la formación morada, que quiere "limitar los precios para que bajen".

El exhombre fuerte de Vivienda
El exministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos. Europa Press

El pasado de la nueva ministra de Vivienda

Sánchez Jiménez se convirtió en 2014 en la primera mujer en ser alcaldesa del ayuntamiento catalán de Gavá (50.000 habitantes). En los últimos meses, y al igual que la mayoría de los ediles socialistas en Cataluña, se manifestó a favor de la adhesión de su ayuntamiento a la pionera y polémica ley autonómica catalana que congela los precios de los alquileres de vivienda. Un inciso en su currículum que preocupa a los fondos de inversión inmobiliaria.

“Partiendo de los elevados precios del alquiler en nuestra ciudad, que superan la media de Cataluña, esta declaración -del ayuntamiento como zona tensionada, para recibir los efectos de la ley de control catalana- nos permitirá aplicar medidas para limitarlos y actuar en el mercado para facilitar el acceso", argumentó la entonces todavía alcaldesa de Gavá.

Fuentes conocedoras de la flamante ministra inciden en que la intervención directa de los precios es una alternativa sobre su mesa, si bien su principal apuesta ha sido la promoción de vivienda público-privada, en línea con lo que desea el sector. Este periódico ha consultado al ministerio al respecto de estas cuestiones pero no ha recibido aún respuesta.

Solo deseamos que no sea más peligrosa que José Luis Ábalos, que para el sector resultó no ser tan malo"

Fuentes del sector inmobiliario que prefieren guardar el anonimato expresan, no obstante, su temor de que sea "más peligrosa" en este aspecto para ellos que Ábalos.

"Apenas la conocemos, a tenor de sus antecedentes, solo deseamos que no sea más peligrosa que José Luis Ábalos, que para el sector resultó no ser tan malo", afirman desde uno de los principales fondos propietarios de vivienda en alquiler en España.

"Quizá en Madrid su visión sobre el control cambie. Máxime cuando la regulación que ella aplicó en Gavá está recurrida al Tribunal Constitucional por el propio Gobierno -durante la etapa Ábalos-", señalan desde otra de las compañías más renombradas del sector.

Los propietarios piden mirar los datos durante la covid

"Estamos seguros que su experiencia municipal ayudará a acelerar los programas de promoción de vivienda asequible en régimen de concesión en base a la colaboración público-privada", afirma el presidente de la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler Joan Clos.

"Esperemos que la nueva ministra aborde los problemas de la vivienda en España bajo la luz de los últimos datos de evolución del mercado de alquiler en zonas de demanda tensionada donde se está viendo un claro retroceso de precios", añade Clos.

El sector privado y el propio Gobierno bajo la gestión de Ábalos han estimado que hacen falta entre uno y dos millones de nuevas unidades residenciales de alquiler para que los precios se equiparen con la media de la Unión Europea

Es cierto que, según se desprende de los datos del mayor portal de anuncios del mercado, Idealista, los precios del alquiler han bajado durante la covid en las principales ciudades: un 10% anual en los mercados más tensionados -de forma similar en Madrid y Barcelona- tras un incremento de la oferta de más del 100% ligado a derivadas de la pandemia.

El sector privado y el propio Gobierno bajo la gestión de Ábalos han estimado que hacen falta entre uno y dos millones de nuevas unidades residenciales de alquiler para que los precios del alquiler de vivienda se equiparen, en términos relativos, con la media de la Unión Europea.

Inseguridad jurídica

"Es procedente dejar en espera cualquier decisión precipitada sobre una mayor regulación del mercado de alquiler para no correr el riesgo de disminuir todavía más la oferta de vivienda en alquiler y todos los proyectos de promoción de vivienda libre y asequible en proyecto", reivindica el presidente de Asval.

El sector insiste en que la cuestión provoca una "inseguridad jurídica" que contribuye a que, a ojos del sector, solo se haya captado el 10% de la inversión necesaria para satisfacer la demanda.

Por lo pronto, los bufetes consultados por Vozpópuli coinciden en augurar que lo más probable es que el Tribunal Constitucional acabe declarando la inconstitucionalidad de la ley catalana de control de precios - bien por las formas, bien por el fondo - y, por tanto, obste el camino a una regulación similar desde el Estado.