Las energéticas ahorran para la resaca que traerá el coronavirus. La crisis económica provocada por la pandemia dispara los clientes de dudoso cobro y las compañías han decidido incrementar sus ahorros para afrontar esta morosidad. Iberdrola anunciaba en sus cuentas del primer semestre una 'hucha' de 10 millones de euros para capear este riesgo en España y Naturgy, que ya desvelado sus cuentas anuales de 2020, registra un incremento del 43,1% en el dinero que guarda para afrontar la morosidad.

La empresa que preside Francisco Reynés ha engordado hasta los 156 millones de euros esta partida frente a los 109 millones que dedicada el año anterior. Desde la compañía destacan que el coronavirus no es el único factor que ha provocado de este incremento, aunque no niegan que la pandemia es un factor clave de este repunte.

Para amortiguar esta morosidad, Naturgy puso en marcha en la primera ola de contagios en España varias medidas para evitar este escenario. La energética abrió la puerta al aplazamiento de las facturas de luz y gas de pymes y autónomos para ayudar a paliar el impacto en sus ingresos. En concreto, las facturas de las pymes, micropymes, autónomos o pequeños negocios que se acogieron al plan de ayuda se aplazaron a la segunda parte del año.

Pero, en la segunda parte del año, llegó una nueva ola y hubo que reactivar este aplazamiento. Una medida que también se adoptó con los particulares. En junio, en sus cuentas de la primera mitad del año, las provisiones por morosidad ya registraban un repunte del 62,9% frente a lo vivido en 2019. La empresa ya guardaba 101 millones, frente a los 62 millones del mismo período del ejercicio anterior.

Los clientes domésticos con tarifas liberalizadas también han tenido la opción de prorrogar sus facturas durante el año por los efectos de la covid-19. Estos aplazamientos que, como le ha sucedido al resto de empresas del sector, no han sido suficientes para un número elevado de clientes.

Recuperación entre 2022 y 2023

Los datos que aporta la compañía en su memoria anual publicada el pasado viernes muestran una caída en la demanda de electricidad en España del 5,5% frente al 2019, un retroceso del 9,6% de la demanda de gas. El pequeño repunte que ha supuesto el teletrabajo en los hogares no ha podido compensar el desplome provocado por el parón industrial que ha provocado la pandemia.

La caída de la demanda a lo largo del ejercicio se ha relacionado con los episodios de confinamiento más o menos restrictivos que se han dado. A medio plazo, Naturgy prevé que la demanda eléctrica y la demanda convencional de gas en su red de distribución vuelvan a niveles pre-COVID en 2022-2023.