La mediática OPA por Naturgy se toma un respiro. La operación de 5.060 millones por el 22,6% de la energética que preside Francisco Reynés, que involucra al Gobierno y La Caixa, abre un período de seis meses después de que el fondo australiano IFM presentase toda la documentación necesaria para su trámite. Aunque, según ha sabido Vozpópuli, Industria reducirá estos plazos para facilitar la ‘decisión política’ que se tomará desde la Moncloa.

La OPA está ahora en el tejado del Ministerio de Industria. Concretamente, en la Secretaría de Estado de Comercio y Dirección General de Comercio e Inversiones. Estos dos organismos analizarán la oferta del fondo australiano al margen del Gabinete de Reyes Maroto, ya que la ministra decidió apartarse de este proceso porque su marido trabaja en Naturgy. 

Se seguirá el procedimiento estipulado por la actual normativa”, explican a este medio desde la Secretaría de Estado de Comercio. “El procedimiento de autorización no puede exceder la duración de un mes desde que se recibe la solicitud formal completa por parte de la empresa adquirente si se trata de operaciones sometidas al procedimiento abreviado y de seis meses en el caso del procedimiento ordinario (como es el caso de Naturgy)”, añaden. 

IFM presentó toda la documentación a los técnicos de Comercio el pasado viernes. Ahora, trabajan contra reloj en un informe que aterrizará en Moncloa para abrir el debate en el Consejo de Ministros. Un momento donde Reyes Maroto y el resto de ministros tendrán que decantarse por aprobar o vetar la compra del 22,6% de Naturgy por parte de este fondo de pensiones australiano. 

Naturgy divide al Gobierno

La ‘decisión política’ sobre esta OPA es una manzana de la discordia en el Ejecutivo. Según ha contado este medio desde enero, las ministras Nadia Calviño y Teresa Ribera lideran la defensa de este proceso para no mandar un mensaje negativo al resto de inversores extranjeros. Su oposición será Pablo Iglesias y los representantes de Podemos en el Gobierno, que no quieren facilitar la llegada de un fondo australiano a esta empresa estratégica. 

Pero la división llega incluso hasta a los dos hombres de confianza de Pedro Sánchez. Como adelantaba Vozpópuli, las dos personas de máxima confianza del presidente, su director de Gabinete, Iván Redondo; y el secretario general de la Presidencia, Félix Bolaños, tienen posiciones enfrentadas con esta OPA. 

Pedro Sánchez, con Iván Redondo detrás

Redondo no ve con buenos ojos que, tras la llegada de los australianos, el 80% de una empresa tan estratégica como Naturgy esté en manos de los fondos de inversión. El director de Gabinete de la Presidencia del Gobierno considera que esto supondría la pérdida de la nacionalidad de una nueva empresa energética, como ya sucedió con Endesa, y pondrá todo de su parte para retener este activo estratégico. Por su parte, Bolaños discrepa. Y prefiere dar luz verde a la operación.

Esta luz verde se produce tras el famoso Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, que obliga a las empresas de fuera de la Unión Europea que quieran comprar el 10% o más de una empresa de un sector estratégico, como es el energético, a pasar por este filtro. En el caso de ser aprobado por el organismo de Industria, la operación necesitará luz verde del Consejo de Ministros que, con esta sensibilidades, promete ser 'caliente'.

Una vez que sea autorizada por el Gobierno, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) podrá autorizarla. Con la presentación de la solicitud de autorización de la oferta por IFM al supervisor bursátil comenzó así a correr el reloj de los plazos. La CNMV dispone de un periodo de 20 días hábiles para aprobar la oferta desde la presentación. Por eso es clave acelerar los plazos para que la operación se cierre en 2021.