"Paco, quítale el teléfono a los niños, que están entonteciendo". Es la enésima vez que seguramente escuchas -o más bien lees- una frase similar. El móvil es el diablo, sobre todo entre los más pequeños. Una herramienta sólo dispensada en monodosis cuando los mayores necesitan un descanso. Una valeriana digital si se usa en determinadas proporciones. Un espejismo en muchos casos. La transformación de yogui a niña del exorcista se produce en el mismo momento en que el teléfono desaparece de los dedos del crío.

Sin embargo una empresa fundada por españoles se ha propuesto convertir el teléfono en una herramienta que permita a los más pequeños dormir. No es el móvil en sí, si no una aplicación -como casi todo lo que le da sentido- quien hace el trabajo.

Lullaai, que así se llama la app, analiza el sueño de los más pequeños para -dicen sus creadores- establecer rutinas personalizadas que les ayuden plancar la oreja como Dios manda. El sistema analiza el llanto y el descanso del bebé y, mediante Inteligencia Artificial, establece programas concretos.

En España nacen alrededor de 368.000 bebés al año, y un 30% de entre 0 y 3 años tiene problemas relacionados con el sueño

De esta manera, se reproducen determinados sonidos para generar una atmósfera que acabe con los pequeños dormidos en la cuna. La app emite, entre otros, sonidos blancos, que se confunden con el sonido ambiente y provocan, bien utilizados, la llegada del sueño.

Lullaai es una promesa demasiado ambiciosa sobre el papel, pero que cuenta con una puntuación de 4.9 estrellas en la tienda de aplicaciones de Android -el máximo son 5 estrellas-.

"Los trastornos del sueño figuran entre los problemas del comportamiento más frecuentes en la primera infancia. El 30% de los bebés entre 0 y 3 años tiene problemas relacionados con el sueño y solo el 9,7% de ellos cumplen con las condiciones para un sueño de calidad", aseguran sus creadores.

Problemas de sueño en bebés

La falta de sueño puede causar a los bebés alteraciones del estado de ánimo y de las capacidades motoras y de aprendizaje. Por no hablar de lo que supone para los padres tener un hijo con problemas para conciliar el sueño. Es un castillo de naipes. Si él no duerme, los mayores tampoco. Es paradójico. Los más pequeños arrancan a dormir profundamente en el mismo momento en que los mayores deben partir al trabajo. Eso es así.

En España nacen alrededor de 368.000 bebés al año, y sus problemas de sueño pueden causar alteraciones en el estado de ánimo y de las capacidades motoras y de aprendizaje.

De hecho, la Asociación Española de Pediatría Infantil calcula que se pueden llegar a perder hasta 700 horas de sueño sólo durante el primer año de vida de sus hijos. En números más comprensibles, nos tiramos un mes despiertos en su primer año de vida. Angelitos míos.

Lullaai está formado por un equipo de expertos en sueño y salud, como Amelia Hunter, primera asesora de sueño infantil certificada en España, o Ignacio Valledor, emprendedor especializado en startups de salud con proyectos como Healthia.