La agencia de calificación estadounidense Moody's ve con buenos ojos para la nota de la deuda española la implementación de los fondos europeos, pero advierte de que en 2021 su despliegue e impacto en crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) será muy residual.

"Si asumimos que no hay más retrasos, los planes de recuperación podrían aprobarse a finales de julio de 2021 y los primeros desembolsos de la Comisión Europea podrían ser en septiembre. Como resultado, sólo esperamos una implementación muy suave este año, que luego se acelerará en 2022 y 2023", advierte la agencia en su último informe.

Moody's admite que una implementación íntegra del programa (de los 70.000 millones de euros en transferencias) "reforzaría el potencial de crecimiento de España, lo que a su vez apoyaría su fortaleza fiscal a medio plazo".

Alerta, no obstante, de que ese escenario dependerá de cómo se despliegue el programa internamente en España una vez que sea aprobado en Bruselas.

Si se cumplen los propósitos y compromisos que ha desgranado el Gobierno -sin mucho detalle- en su Plan España Puede, Moody's interpreta que sería útil para la recuperación y para emprender reformas estructurales, lo que a su vez sería positivo para la calificación de la deuda soberana española, actualmente con nota Baa1 con perspectiva estable.

"El Programa de Recuperación y Resiliencia es positivo para la calificación crediticia de España porque se centra en la inversión en sectores clave como la digitalización y transformación ecológica de la economía, lo que supone un impulso significativo para potenciar la economía, y porque fija una serie de reformas para enfrentar los principales retos del país, como la educación, las fiscalidad o el sistema de pensiones", explica la agencia.

Bruselas quiere aprobarlos antes de lo previsto por Moody's

España tiene previsto enviar a Bruselas su plan antes de que llegue la fecha límite del 30 de abril. Este viernes, la Comisión Europea ha señalado que su objetivo es aprobar los primeros fondos que pueda evaluar antes del verano, dado que necesita dos meses para estudiarlos en profundidad.

Una vez se aprueben, los países recibirán un 13% de los fondos a modo de anticipo y tendrán que pasar seis meses desde entonces para presentar la primera evaluación sobre su uso y los hitos alcanzados para poder recibir el siguiente desembolso, de ahí que es previsible que España no reciba nada más aparte del anticipo en este ejercicio.

"Nuestro objetivo es lograr la aprobación de al menos algunos planes con la prefinanciación del 13% antes de la pausa de verano", ha dicho el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, en la rueda de prensa posterior a la videoconferencia de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo).

Falta la aprobación de diez países

Sin embargo, para poder aprobar los planes antes del verano, la Comisión necesita que los veintisiete Estados miembros ratifiquen en sus países la legislación que permitirá a la Comisión endeudarse en los mercados para financiar el fondo de recuperación de 800.000 millones de euros y poder realizar después los desembolsos.

Esto es un reto, dado que diez países no han ratificado aún esta legislación y hay casos como el de Alemania, especialmente preocupante, porque el proceso está paralizado a la espera de que se pronuncie el Tribunal Constitucional.

Según fuentes europeas citadas por EFE, España, Portugal, Grecia y Francia "están en la primera línea de salida" y se espera que sean "los primeros que presenten formalmente sus planes, probablemente antes del 30 de abril".