El presidente del Fútbol Club Barcelona Joan Laporta y su entorno dan por hecho, entre bastidores, que Leo Messi seguirá siendo jugador del club hasta la temporada 2022/2023, la del Mundial de Catar, el posible último gran asalto de su carrera con Argentina. Sin embargo, las negociaciones en Can Barça han sido (y están siendo) cuanto menos, más duras que nunca, tras el lastre que ha dejado el enfrentamiento del argentino con la anterior directiva de Josep María Bartomeu y el impacto que ha supuesto el coronavirus.

Y es que, como informó Vozpópuli, el entorno del hombre más veces premiado como mejor futbolista del mundo de la historia tiene en la mano el dato de que, incluso hoy, a sus 34 años, sigue representando al menos el 14% del valor de la marca del Barça. Esto es, reporta al club entre unos 100 y unos 170 millones de euros al año. El propio Joan Laporta dijo, en tiempos electorales, que Messi representaba un tercio de los ingresos de la entidad culé.

Fuentes del sector dirigencial del fútbol español señalan que el entorno de Leo ya optó a una oferta de al menos 300 millones de euros -aparentemente limpios- en 2017. Dos fuentes distintas señalan que el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, había llegado a hacer una intentona de las suyas por la megaestrella culé aún a riesgo de molestar a su crack, Cristiano Ronaldo.

Contrato "faraónico"

Bartomeu acabó renovando a Messi en 2017 por 555 millones de euros brutos en cuatro años (un máximo de 266 millones para el jugador incluyendo variables). El Mundo publicó ese "faraónico" contrato privado cuatro años después, a principios de este 2021, algo que fue interpretado por gente allegada al jugador como una filtración torticera del club en plena pandemia.

La oferta de 326 millones en diez años de Laporta a Messi se compone, en verdad, de buena parte de dinero adeudado al jugador, esto es, "no es dinero nuevo"

El incidente de la publicación del contrato tensó aún más la cuerda entre los despachos de Can Barça y Messi, teniendo en cuenta que a este le deberían, incluso hoy, "buena parte" de ese mismo contrato.

En este sentido, dos fuentes conocedoras -una cercana al club- reconocen que la oferta de 326 millones en diez años de Laporta a Messi desvelada por Vozpópuli se compone, en verdad, de buena parte de dinero adeudado al jugador, esto es, "no es dinero nuevo".

Messi, contra el Real Madrid.
Messi, en un partido contra el Real Madrid. Europa Press

El encaje de la marca Messi en la del Barça

A lo anterior se suma que, si bien el jugador quedaría solo comprometido con el Barça como futbolista hasta 2023, lo haría como marca hasta el mismo 2031, sea como jugador en la liga estadounidense, argentina o donde sea, en los términos de la oferta antes referida.

Consultados por Vozpópuli sobre esta oferta, el entorno directo de Leo ha cuestionado la autenticidad de las cifras y ha rechazado dar las negociaciones por cerradas, mientras que el Barça ha preferido "ni confirmar ni desmentir".

Las dudas emergen por la capacidad potencial del jugador para generar ingresos por su cuenta y las dudas sobre la solvencia del club catalán para afrontar los pagos prometidos

Las dudas emergen por la capacidad potencial del jugador para generar ingresos por su cuenta -podría acceder a un menor salario fijo del Barça a cambio de menores compromisos a largo plazo sobre su marca- y las dudas sobre la solvencia del club catalán para afrontar los pagos prometidos.

La entidad blaugrana tiene ya una deuda de más de 1.100 millones de euros (se acerca al doble de lo que factura). Laporta ha refinanciado cerca de la mitad con el banco de inversión Goldman Sachs y se ha encomendado a la incierta Superliga de Florentino Pérez, que podría, de una tajada, cuadruplicar sus ingresos ya en 2022. El presidente, en suma, ha reconocido que algunas operaciones de financiación del club están supeditadas a la continuidad de Messi.

Afinidad con Laporta

En cualquier caso, fuentes cercanas al jugador apuntan que las negociaciones han podido evolucionar precisamente por la figura de Laporta, de quien Messi se fía como no lo hacía con Bartomeu. Su mujer quiere seguir en Barcelona, donde han crecido sus hijos, y donde estará también su compatriota y mejor amigo en el mundo del fútbol, Sergio 'Kun' Agüero.

El entorno directo de Messi repite que él "solo quiere hablar en el campo", remarcando que el proyecto deportivo que le prometa Laporta, esto es, las posibilidades que vea de ganar la Champions, serán buena parte de lo que le allane -o cierre- el camino a seguir en el Barça.

De las posibilidades que vea el jugador de ganar la Champions dependerá, en buena parte, su continuidad o su salida del Barça

La otra parte viene dada por el interés que, advierten fuentes cercanas, ha despertado en los últimos meses la situación del jugador, desde este jueves ya libre, en capital chino y estadounidense y otros clubes europeos al margen de los clásicos PSG (Catar) y Manchester City (Abu Dhabi), incluso de España e Italia, a pesar de sus 34 años.

"Si él quiere, sigue siendo el mejor", zanja una fuente cercana a la dirección de uno de los grandes rivales del Barça en el fútbol español.