Meliá, el mayor grupo hotelero de España, ha presentado este miércoles un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para los empleados de sus hoteles, oficinas corporativas y regionales ubicadas en España que afecta a 8.382 trabajadores, según ha informado la compañía en un comunicado.

En concreto, afectará a 1.050 personas en las oficinas corporativas y a 7.332 trabajadores en los hoteles ahora cerrados. De esta medida únicamente quedan fuera el máximo órgano de dirección, los vicepresidentes, directores de operaciones y directores de hotel, que mantendrán el desarrollo habitual de sus funciones con la reducción de sus salarios al 50%.

Esta decisión responde a las medidas excepcionales de suspensión de contratos y reducción de jornada por fuerza mayor aprobadas por el Gobierno de España, a la que pueden acogerse las empresas que hayan perdido su actividad como consecuencia del COVID-19.

En el 90% de los casos, al no poder desarrollarse las funciones en las actuales circunstancias, el expediente solicita regulaciones temporales del 100%, y el 10% restante se refiere a reducciones de jornada del 50%, afectando a aquellos trabajadores cuyas funciones continúan siendo necesarias para mantener la continuidad de la empresa en el marco del Plan de Contingencia.

Con el objetivo de mantener la equidad y velar por sus trabajadores, la compañía complementará la prestación por desempleo percibida por el trabajador hasta el 50% de su salario bruto.

La compañía hotelera seguirá trabajando en los ajustes y soluciones laborales a implementar en los diversos países donde el grupo tiene presencia, y confía en contar con el talento y compromiso de sus empleados una vez que la presente crisis, la más profunda de su historia, pueda ser superada.

En el caso de Meliá, la pandemia de coronavirus COVID-19 ha provocado una "caída drástica y progresiva" del negocio hasta culminar con el cierre de todos los hoteles en España que, según establece el decreto del Gobierno de 19 de marzo, será obligatorio a partir del próximo 26 de marzo, enfrentándose así el sector a un escenario de "durísimas condiciones" de mercado que podría mantenerse durante unos meses.