La Comunidad de Madrid sufrirá una merma de recaudación de unos 430 millones de euros si finalmente el Gobierno de la recién nombrada presidenta Isabel Díaz Ayuso baja medio punto todos los tramos del IRPF, tal y como ha prometido en su programa.

Según cálculos elaborados para Vozpópuli por el sindicato de Técnicos de Hacienda (Gesta) y por el Instituto de Estudios Económicos (IEE, adscrito a la CEOE), un recorte de 0,5 puntos en todos los tipos marginales aplicables a cada tramo del IRPF provocarán una caída de ingresos de unos 430 millones de euros, lo que se traducirá -en un escenario de políticas constantes- en alrededor de dos décimas de déficit público.

Para evitar ese incremento del déficit, la Comunidad tendrá que ejecutar recortes de gasto público o, como defiende su consejero de Hacienda, Javier Fernánez-Lasquetty, ofrecer los mismos servicios públicos con menos dinero mejorando la eficiencia. Una fórmula que no explican, en cualquier caso, cómo se consigue.

Actualmente, los tipos de IRPF en la Comunidad de Madrid van del 9% (hasta 12.450 euros) hasta el 21% (para el tramo de 53.407 en adelante), con lo que la bajada de medio punto dejará la horquilla entre el 8,50% y el 20,50%.

Teniendo en cuenta esta reforma, Gestha calcula que se beneficiarían de la bajada 3,2 millones de contribuyentes, que disfrutarían de un descuento medio de 134 euros cada uno.

A medio plazo la caída de ingresos quedaría compensada

En total, las arcas públicas de la Comunidad ingresarían 430.806.949 euros menos cada año, según Gestha; cálculo que coincide con el del IEE.

Gregorio Izquierdo, director general de este instituto, explica a este medio que "aunque a corto plazo se produciría una merma de recaudación que se traduciría en incremento del déficit, a medio plazo la bajada de impuestos se traduciría en más crecimiento, con lo que el aumento del déficit quedaría compensado".

Se refiere a que la bajada de la carga fiscal para los residentes en Madrid incentivaría el consumo, lo que a su vez se traduciría en más ingresos para las empresas y una mayor reactivación económica que generaría crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB). Al expenderse la economía (el denominador del déficit sobre PIB), el cociente se reduciría.

El ahorro lo notarán más las rentas altas

De la rebaja del IRPF en Madrid, el 60,7% del ahorro en pago de este impuesto lo disfrutarían sólo un 29% de los declarantes: los 935.962 madrileños que tienen rentas superiores a los 33.007 euros al año.

De ellos, los que ingresan rentas más altas (de más de 53.407 euros al año) serían los más favorecidos, ya que acumularían un 36% de la rebaja fiscal para ellos solos (siendo 300.000 personas).

En el lado contrario, según los cálculos de Gestha, habrá 1,26 millones de madrileños con rentas inferiores a 17.707 euros anuales que se beneficiarán de algo menos del 11% de la rebaja.

Como es lógico, a mayores rentas mayor es el ahorro conseguido en el pago del IRPF, ya que este tributo es proporcional al salario.