Teresa Ribera ya ha logrado luz verde del resto del Gobierno para su Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico. Una normativa que tiene como objetivo retirar de la factura de la luz el despliegue de energías verdes en España y que lo paguen las energéticas más contaminantes. Las gasistas y petroleras serán los principales financiadores del desarrollo verde. Unas empresas que a su vez trasladarán este peaje en los costes de carburantes o precios del consumo de gas.

Es decir, el consumidor seguirá pagando de manera indirecta el coste de las renovables y, en la mayoría de los casos, más que antes del fondo. Según las estimaciones realizadas por el sector energético, a las que ha tenido acceso Vozpópuli, el 70% de los hogares aumentará su gasto energético si este fondo logra ser aprobado en sede parlamentaria. Una estimación que realizan los representantes del sector en base a la información pública del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El aumento de su factura anual iría desde los 50 hasta los 150 euros, dependiendo del tipo de consumo. Por ejemplo, una vivienda unifamiliar del interior de la península con consumos petrolíferos (como el butano) y con dos coches dispararía su gasto energético anual a los 150 euros. Este mismo consumo energético, pero en la costa, reduciría este incremento hasta los cien euros por las menores necesidades energéticas.

Sus cálculos apuntan a que el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico impacta aproximadamente un 50% más en los hogares del interior que los hogares de la costa. Para hogares con consumo 100% eléctrico, el impacto el fondo se vuelve negativo si recorren más de 23.500 kilómetros anuales con vehículo diésel o más de 21.000 kilómetros anuales con vehículo gasolina.

Los cálculos que comparte fuentes del sector energético con este medio apuntan a que el fondo provocará un recorte de 21 euros el megavatio/hora en la factura de la luz. A su vez, el incremento de los productos petrolíferos será de 5,85 euros el megavatio/hora y de 7,08 euros el gas natural.

Hogares beneficiados

La normativa que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros resultará positiva para las familias que viven en pisos o en las viviendas unifamiliares de la costa y no tienen ningún coche, o para las que teniendo un único coche tienen los servicios del hogar electrificados casi en su totalidad.

Los datos que manejan es que únicamente el 29% de los hogares españoles no consume ningún tipo de combustible en el hogar. Los datos apuntan a que la mayor parte de los consumidores vulnerables apuestan por fuentes energéticas con combustibles como el tradicional butano y se desplazan con vehículos gasolina o diésel. Una medida que castiga, según destaca el sector, a la gran mayoría de los hogares de la denominada 'España vaciada'.

El impacto positivo se concentra en las familias sin coches (cerca del 10% del total) o con todos los usos eléctricos que verán reducido su gasto en 30 euros cada año. Ellos se beneficiarán de la reducción del coste de la implementación de las energías renovables en España y no vivirán el aumento del precio de los hidrocarburos.