El Levante UD mantiene negociaciones con Edmond de Rothschild para financiar su nueva ciudad deportiva en Nazaret (Valencia) y remodelar el Estadi Ciutat de València, según fuentes consultadas por Vozpópuli. El club valenciano anunció hace dos años la construcción de su nuevo proyecto y, tras retrasar varias veces los planes por cuestiones administrativas, fijó en el primer semestre de 2020 el inicio de las obras, pero la crisis sanitaria volvió a cruzarse en su camino.

El club mantiene conversaciones avanzadas con la compañía especializada en banca privada y gestión de fondos para cerrar un préstamo escalonado valorado en aproximadamente 60 millones de euros. Esta cantidad serviría para refinanciar el club, reformar el estadio Ciutat y financiar la construcción de la nueva ciudad deportiva.

No obstante, el club no recibiría de golpe todo el dinero con su consecuente endeudamiento. La idea es disponer poco a poco de las cantidades que sean necesarias. Un primer plazo sería de 17 millones de euros para colocar una cubierta sobre el actual estadio Ciutat.

Las mismas fuentes explican que también se ha estudiado la posibilidad de constituir una nueva sociedad a la que se traspase todo el negocio actual del club. Esa nueva sociedad ‘colgaría’ de la matriz del Levante y las acciones de esta compañía constituida se darían en prenda/garantía del préstamo. También se valoró la posibilidad de hacer una emisión de bonos.

Nueva ciudad en Valencia

La nueva ciudad deportiva del equipo azulgrana se edificará sobre un espacio de 95.000 metros cuadrados. Contará con siete campos de fútbol (uno de ellos para rugby), un pabellón cubierto y una residencia a disposición de los jugadores.

Además del estadio Ciutat, el otro gran activo en propiedad del club es la Ciudad Deportiva de Buñol. Este espacio cuenta con 111.000 metros distribuidos en cuatro campos de césped artificial, tres de césped natural, vestuarios, oficinas, gimnasio, centro de formación, residencia para los jugadores… etc.

Según las últimas cuentas disponibles (2018-2019), el Levante cerró el ejercicio con un beneficio de 12,5 millones de euros. El club registra también 13,6 millones de deuda bancaria a largo plazo y otros 3 millones a corto plazo. Si se incluyen otro tipo de pasivos, la deuda a largo plazo se eleva a 25,2 millones y 24 millones a corto plazo, siempre tomando como referencia el citado ejercicio.

Edmond de Rothschild y el Levante han declinado hacer comentarios a esta información.