La Oferta Pública de Adquisición (OPA) por Naturgy es un culebrón de 5.060 millones de euros con capítulos diarios. Los movimientos del máximo accionista (Criteria Caixa), el pretendiente (IFM Investors) y el encargado de permitir esta relación (el Gobierno) se vigilan con lupa desde el mercado. El último movimiento apunta a un acercamiento entre La Caixa y los australianos de IFM. 

Según detallan fuentes del mercado a Vozpópuli, Caixabank negocia integrarse dentro del reducido grupo de bancos para financiar el 25% del crédito la operación de IFM. Un movimiento que se interpreta como un "claro" signo de complicidad entre ambas partes. Aunque se insista en marcar diferencias entre Criteria Caixa y Caixabank, y ambas partes prefieran no realizar ninguna declaración sobre este acercamiento, las personas cercanas a la operación captan este mensaje como una declaración de intenciones del equipo de Isidro Fainé

Criteria, dueño del 24% de Naturgy, todavía no ha desvelado de forma pública su opinión sobre este envite del fondo de pensiones australiano por el 22,6% de la energética. Desde el mercado se insiste en que el holding de inversiones de Fundación La Caixa estaría valorando vender una participación cercana al 8% en esta OPA dirigida a los minoritarios de la energética.

Este escenario facilitaría el éxito de IFM, que ha marcado en el 17% la aceptación mínima para el éxito de su oferta. El fondo australiano, por su parte, quiere contar con Criteria como un aliado en su aterrizaje en Naturgy y por eso avisaron al equipo Fainé de sus intenciones días antes de anunciar la OPA. 

Fuera del ruido político

El pretendiente australiano de Naturgy sigue avanzando en la operación mientras esta sigue generando ruido político. Un ruido que llega debido a que el Gobierno de coalición, con sus dos sensibilidades, mantiene un debate interno sobre la posibilidad de censurar o aprobar esta operación. 

Según explican fuentes cercanas a la operación a este medio, IFM tiene conversaciones avanzadas con el Ministerio de Industria, que es la cartera encargada de dirigir su expediente. Cuando el equipo de Reyes Maroto dé luz verde a la operación, la propuesta de IFM saltará al Consejo de Ministros y deberá dar su veredicto en un plazo menor a seis meses. Aunque nadie cercano a la operación espera que se prolongue tanto. 

La propuesta que IFM explica estos días a Industria incluye una apuesta por el actual equipo directivo de Naturgy y una alianza con sus actuales grandes inversores, sin ningún tipo de cambio sobre su estatus de empresa energética española. 

Como insisten estas mismas fuentes, el fondo australiano quiere una representación de dos miembros en el consejo de la empresa, mantener los actuales activos que dan valor a la empresa que preside Francisco Reynés y sin ningún tipo de propuesta ni intención de mover la sede de la Naturgy.