El Tribunal General de la Unión Europea recrimina a Ryanair que exija ayudas en países donde está reduciendo su actividad. Es uno de los argumentos que utiliza para desestimar el recurso presentado por la 'low cost' contra las ayudas concedidas en Suecia a las compañías aéreas con licencia de explotación en el país afectadas por el coronavirus.

En concreto, la 'low cost' irlandesa recurrió el plan de préstamos del Ejecutivo sueco por 455 millones, unos avales que estaban limitados a las aerolíneas con titularidad sueca, por lo que no pudo acceder a ellos. Ryanair considera que existió "discriminación" en esta ayuda.

El Tribunal General reconoce que Ryanair "se ve privada de acogerse a los préstamos que disfrutan de la garantía estatal concedida por el Reino de Suecia", pero "no acredita cómo esta exclusión puede disuadirla de prestar servicios desde y hacia Suecia".

Además, "con independencia del régimen controvertido de ayudas y por motivos puramente comerciales, ha reducido progresivamente su actividad en el mercado sueco, tanto en lo que respecta a destinos como en número de aeronaves", señala el tribunal en la sentencia a la que ha tenido acceso Vozpópuli.

"Su cuota de mercado no dejaba de bajar, habiendo pasado del 11,8% al 5%, y pretendía reducir su presencia física a una sola base"

Tribunal General de la Unión Europea

La corte europea de primera instancia considera que nada garantizaba a Suecia que después de la crisis se fuera a mantener la contribución a su conectividad de una compañía aérea que estaba centrada en el transporte aéreo no interior de pasajeros y cuyo centro de actividad principal no se encontraba en su territorio.

"Ejemplo de ello es la situación de la demandante en el momento de la decisión impugnada: según indican los autos, su cuota de mercado no dejaba de bajar, habiendo pasado del 11,8% al 5%, y pretendía
reducir su presencia física en territorio sueco a una sola base, Gotemburgo, en la que según el apartado 14 de la demanda solo tiene una aeronave", argumenta.

En diciembre de 2019, la aerolínea de bajo coste avanzó que cerraría su base en Estocolmo Skavsta (Suecia) en marzo por el retraso en la entrega de 20 aviones Boeing 737 MAX. También cerró la base de Nuremberg (Alemania) y revisó a la baja su previsión de tráfico para 2021, que pronto se vería anulada por la pandemia.

Ryanair.
Dos aviones de la compañía Ryanair

Ryanair también apunta a España

Ryanair también ha recurrido el fondo de 10.000 millones de euros del Gobierno español para apoyar a empresas estratégicas, a través del cual se rescató a la aerolínea Air Europa con 475 millones. A su juicio, el fondo de rescate del Ejecutivo de Pedro Sánchez es "ilegal" y "discrimina" a otras aerolíneas con gran presencia en el país pero sin licencia de explotación española. 

"Si las ayudas se asignaran proporcionalmente a todas las aerolíneas que operan en España, no habría discriminación, las medidas cumplirían con la ley de ayudas estatales y Air Europa y el Gobierno español no tendrían nada que ocultar", asegura Ryanair a este medio, la aerolínea que más pasajeros transporta por los aeropuertos nacionales. 

Sobre el asunto de la discriminación, el argumento del tribunal de la Justicia europea podría repetirse: la aerolínea cerró bases en Tenerife, Lanzarote, Gran Canaria y Girona en enero, antes de la pandemia, aplicando un expediente de regulación de empleo (ERE) a 224 trabajadores que la Audiencia Nacional luego declaró "nulo".

En cuanto a la ilegalidad, la 'low cost' denuncia "el descarado intento de Air Europa y del Gobierno español de evitar un mayor control por parte de la Comisión Europea", según informó en declaraciones a Vozpópuli.  El rescate suma 475 millones, pero el Gobierno lo ha troceado en dos préstamos diferentes y ninguno supera el límite, con lo que ha evitado la intervención de Bruselas.

Ryanair ha impugnado al menos una decena de ayudas públicas a las compañías aéreas ante los tribunales europeos, pues defiende que "cualquier ayuda" que otorgue un Estado "debe estar disponible para todas las aerolíneas".