El Tribunal de Instancia Mercantil de Sevilla, Sección 3ª, ha acordado este viernes la suspensión cautelar de la junta general de Abengoa prevista para la próxima semana -el día 3 en primera convocatoria-, en la que previsiblemente los accionistas disconformes con la gestión de la compañía iban a tomar el control del grupo y nombrar como nuevo presidente a Clemente Fernández.

El juzgado, según ha informado Abengoa a la CNMV, ha tomado la decisión por "el interés concursal común, dadas las diferencias sobre el futuro de la sociedad entre los socios y, hasta que pueda ser, en su caso, convocada y celebrada con la asistencia y participación debida de la Administración concursal que resulte designada".

Clemente Fernández, presidente propuesto en Abengoa.

Abengoa presentó recientemente, con evidente retraso, las cuentas, no auditadas, del ejercicio 2019, según el cual el grupo cerró el año con un pasivo superior a los 7.400 millones de euros.

Concurso de acreedores

La suspensión de la junta tiene lugar después de que, el lunes de esta semana, la multinacional energética comunicara que había solicitado la declaración de concursos de acreedores.

Fuentes cercanas a los accionistas minoritarios reunidos en la plataforma AbengoaShares consultados por este diario consideran que la petición de concurso ha sido, precisamente, una treta para suspender la junta prevista para la próxima semana e impedir el cambio del consejo de administración del grupo.

El juzgado mercantil de Sevilla también ha atendido hoy viernes la solicitud de concurso de Abengoa, declarando en un auto el concurso voluntario de la sociedad.

Según ha explicado la compañía a este diario, el concurso de momento afecta a la matriz, Abengoa SA, con una deuda de 153 millones de euros y sin empleados. Si el concurso de la matriz acabara suponiendo también la quiebra del resto de filiales, se trataría previsiblemente de la mayor suspensión de pagos de una empresa española, superando la de la inmobiliaria Martinsa Fadesa.