El Gobierno está estudiando la posibilidad de ligar el desembolso de los fondos europeos a algún tipo de incentivo para promover la contratación de jóvenes. Por ejemplo, exigir a las empresas que opten al dinero de la UE que tengan en plantilla a un porcentaje mínimo de trabajadores menores de 25 años, según ha podido saber Vozpópuli. 

La idea, si se materializa en las subvenciones y licitaciones de proyectos con cargo a los fondos de recuperación procedentes de la Unión Europea (UE), servirá para intentar reducir la elevada tasa de paro juvenil, que a cierre de 2020 se sitúa por encima del 40% en España.

Se trata de la tasa de desempleo juvenil más alta de toda la UE, por encima incluso de la de Grecia, según ha confirmado Eurostat este lunes, debido a la mayor presencia de jóvenes en los sectores más golpeados por la pandemia y a que no se han creado nuevos puestos de trabajo.

La propuesta que está estudiando Moncloa la ha puesto encima de la mesa el Consejo Económico y Social (CES), un órgano consultivo del Ejecutivo en materia socioeconómica y laboral, con personalidad jurídica propia y plena autonomía, e integrado por: sindicatos, patronales, miembros de la sociedad civil (sector agrario, marítimo-pesquero, consumidores y usuarios, y miembros de la economía social) y seis miembros del propio Gobierno nombrados por los ministerios de Trabajo, Seguridad Social y Economía.

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Incentivos a la contratación

"Hacen falta más incentivos para la contratación de jóvenes que han perdido el empleo y para aquellos a los que la pandemia les ha golpeado más. Los fondos europeos deben dirigirse al empleo joven, creando incentivos para que aumente", confirma a este medio Pedro Fernández-Alén, presidente en funciones del CES.

En concreto, cree que "se pueden establecer programas en los que se facilite esa contratación. Hay que atender principalmente a los jóvenes y después cuando se pongan en marcha proyectos se puede exigir a las empresas que por ejemplo tengan contratados a un número de jóvenes", añade.

Este organismo ha remitido un informe al Gobierno, del que ya es conocedor al estar integrado por seis miembros del propio Ejecutivo, en el que traslada su preocupación por el elevado paro juvenil en el país y la urgencia de tomar medidas para reducirlo. 

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"El Consejo no está pidiendo que se utilice el dinero (procedente de la UE) para contratar, pero sí para que se hagan políticas activas de empleo y políticas de empleo que se dirijan a los jóvenes", insiste. Una propuesta que está siendo analizada en Moncloa. 

Piden además que se fomente la inserción laboral temprana, que se utilice más el contrato para la formación y las prácticas, que se potencie la experiencia práctica en el puesto de trabajo o que se creen programas de formación al empleo en determinados sectores que sí necesitan contratar personal, como "el desarrollo sostenible, los servicios a la comunidad o las nuevas tecnologías", sectores en los que hay capacidad de que entren jóvenes.

Los jóvenes, la primera preocupación

En su opinión, el sistema de Formación Profesional (FP) Dual no está funcionando adecuadamente: "No se adapta a la realidad que hay ahora mismo, no se adapta a las pymes, tiene que ser más flexible para que el trabajador pueda pasar de una empresa a otra y esté más formado", apunta Fernández-Alén.

"Estamos muy preocupados por la situación de los jóvenes, es lo que más nos preocupa ahora mismo. Tenemos una generación de jóvenes que ni trabajan, ni lo buscan. Su forma de vida es casi virtual y hemos puesto la luz de alarma sobre este tema. Estos jóvenes serán menos jóvenes cada vez y su inserción en el mercado laboral será más difícil", advierte.