La Inteligencia Artificial (IA) no es futuro, que también, sino presente. Cada vez que llama a su operador de telecomunicaciones la primera atención que recibe es de una máquina dotada de voz humana y un razonamiento trabajado mediante sistemas de IA.

A pesar de que las empresas que adoptan esta tecnología se empeñan en comunicar que no afectará a los puestos de trabajo que conforman su plantilla, la realidad es que la Inteligencia Artificial, como muchos otros avances anteriores, acabará con puestos de trabajo. No hay que alarmarse en exceso. No hay un nuevo desarrollo tecnológico que no haya generado nuevos empleos.

Telefónica refleja en su último informe 'Sociedad Digital en España 2019' aquellas profesiones que mayor riesgo tienen de desaparecer cuando la Inteligencia Artificial sea un sector completamente maduro. Lo hace basándose endiferentes estudios, como es el caso del elaborado por el científico en computación Lee, Kai-Fu.

El operador de telecomunicaciones español establece dos categorías diferentes de profesiones amenazadas por los sistemas de Inteligencia Artificial. Una se centra en los oficios con un marcado carácter físico mientras la segunda derivada se enfoca en aquellos en los que tiene más peso el área cognitiva.

Hay empleos que pueden realizarse con Inteligencia Artificial pero la interacción social que requieren impide automatizarlas en masa. Serían los de barman, camarero o recepcionista, por ejemplo. Por la parte de intelectuales, hablaríamos de profesores, médicos, guías turísticos o asesores financieros, entre otros"

Antes de entrar a analizar las profesiones con mayor riesgo de desaparecer, hay que poner el acento en el global de puestos de trabajo que podrían desaparecer por la implantación de sistemas de Inteligencia Artificial.

Según un análisis de los profesores de Oxford Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne sobre la supervivencia a la informatización el 47 % del empleo del empleo en Estados Unidos corre el riesgo de ser sustituido por máquinas. "A diferencia de las revoluciones industriales precedentes, la sustitución de trabajadores humanos ya no afectará solamente a aquellos dedicados a tareas que requieren una baja cualificación -especialmente los trabajos manuales- y alcanzará a perfiles considerados de cuello blanco, como los administrativos y de trabajo en oficinas, así como aquellos relacionados con el transporte y la logística".

Empleos amenazados por la Inteligencia Artificial

La conclusión de Frey y Osborne es que la creatividad es el único muro que evitará que los sistemas de Inteligencia Artificial sustituyan puestos de trabajo ocupados por humanos.

En el ámbito más orientado a los empleos con marcado carácter físico el documento de Telefónica desgrana que están en peligro, entre otros, los siguentes trabajos:

-Inspectores de línea de montaje

-Cajeros

-Camioneros

-Cocineros

-Taxistas

-Fontaneros

-Peones de obra

-Limpiadores del hogar

-Vigilante nocturno

-Mecánico aeroespacial

-Recolectores de fruta

-Preparador de comida rápida

-Trabajadores de la industria textil

Si vemos lo que sucede con las profesiones que tienen un carácter más cognitivo, más intelectual, los puestos de trabajo que más peligran son los siguientes:

-Traductores

-Teleoperadores

-Asesores fiscales

-Reaseguradores de préstamos al consumo

-Agentes de seguros

-Representantes de atención al cliente

-Radiólogos

-Columnistas

-Diseñadores gráficos

-Analistas financieros y legales

-Científicos

-Artistas

-Investigadores médicos

"Las ocupaciones clasificadas en zona segura no corren ningún riesgo a medio plazo de ser desempeñadas por máquinas. Las basadas en el trabajo físico serían las que requieren una gran destreza en un entorno no estructurado, lo que dificulta el uso de robots, y que además tienen un componente de habilidades sociales. Entre los ejemplos señalados están los cuidadores de personas mayores, peluqueros, fisioterapeutas o educadores de perros", explica el informe, que añade que "las profesiones basadas en el trabajo cognitivo que están fuera de peligro son aquellas que demandan creatividad o estrategia, y habilidades sociales como, por ejemplo, cargos directivos, psiquiatras, directores de relaciones públicas, trabajadores sociales o abogados criminalistas".

El informe también destaca que hay dos categorías más ambiguas. Son las que Kai-Fu Lee denomina como "barniz humano". "Aquí se incluyen profesiones basadas en tareas que ya pueden realizar las máquinas pero que la interacción social que requieren impide automatizarlas en masa. En el caso de los trabajos manuales, serían empleos como los relacionados con la hostelería, como barman, camarero o recepcionista. Por la parte de los intelectuales, hablaríamos de profesores, médicos generalistas, guías turísticos o asesores fi nancieros, entre muchos otros".