Hace unas semanas Seat dejaba caer que el futuro de la producción de coches eléctricos en su fábrica de Martorell (Barcelona) estaría ligado al interés y a las ayudas del Gobierno en construir una fábrica de baterías en suelo español que permitiera a fábricas como Martorell optar a la adjudicación de modelos 100% eléctricos, algo esencial para garantizar el futuro de la emblemática planta de Zona Franca.

Ahora, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha aprovechado su intervención en el 28º Congreso Federal UGT-FICA, la creación de un consorcio público-privado en el que participarán además de Seat, Volkswagen e Iberdrola y al que podrían incorporarse otros socios para desarrollar en España la primera fábrica de baterías tan necesaria para que la industria española del automóvil se adapte a la nueva realidad que es el coche eléctrico.

Un consocio que formará parte del programa PERTE (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica), una iniciativa que tiene como objetivo la transición hacia el vehículo eléctrico y que servirá para la modernización de nuestra industria.

El proyecto va a estar enfocado a desarrollar diferentes actuaciones que permitan en España contar con las infraestructuras necesarias para fabricar dentro de nuestro territorio y de forma competitiva baterías para el eléctrico. Para ello, ha señalado la ministra, es necesario el compromiso del Gobierno para que España siga siendo líder en la industria del automóvil a nivel mundial apostando de forma abierta por la movilidad sostenible.

También en Valencia

Este proyecto se uniría al que se acaba de presentar en Valencia a través de la Alianza Valenciana de las Baterías, con una inversión prevista superior a los 2.000 millones de euros, la creación de 30.000 puestos de trabajo, y la aportación al crecimiento del PIB valenciano de 2.500 millones anuales. Un consorcio que, tras dos años de trabajo, nace formado por 23 grandes empresas, entre ellas Power Electronics (que lidera el proyecto), Ford o la propia Ibedrola, así como universidades, institutos de investigación y la Generalitat.

Uno de los proyectos principales de esta alianza es la implantación de una gigafactoría de baterías, liderada por Power Electronics, así como la construcción de un Centro de Investigación de soluciones de almacenamiento de baterías y energía. Ambos proyectos supondrán una inversión superior a los 2.000 millones, la creación de 30.000 puestos de trabajo y la aportación al crecimiento del PIB valenciano de 2.500 millones anuales.

Ford aportará su experiencia en lo que a movilidad eléctrica se refiere, volcada ahora en electrificar buena parte de su gama con modelos 100% eléctricos como el novedoso Mustang Mach-E, híbridos como el S-Max o el Galaxy, modelos estos últimos que ya han comenzado a producirse en la planta valenciana de Almussafes, e híbridos enchufables como el Kuga PHEV que se produce en la misma fábrica, en la que Ford tiene ya una nave dedicada al ensamblaje de baterías.