En plena reorganización de su negocio en China, Inditex trata de evitar la polémica sobre las condiciones de los trabajadores de la minoría musulmana uigur en los campos de algodón de la provincia china de Xinjiang, una de las zonas de mayor producción de algodón del mundo.

Las críticas de compañías, asociaciones y países occidentales hacia el trato que la minoría uigur está recibiendo en China ha elevado la tensión comercial entre el gigante asiático y la Unión Europea y Estados Unidos.

La cadena sueca de moda H&M y la marca deportiva Nike son por ahora las que más están sufriendo la reacción a esas críticas por parte de los consumidores chinos. Celebridades del país y plataformas tecnológicas han llamado al boicot a estas marcas, después de que emitieran comunicados posicionándose sobre la situación de la minoría uigur y de la situación de los trabajadores en los campos de Xinjiang.

El comunicado de Inditex en el que se hacía referencia a la situación en Xinjiang ya no puede consultarse en su web

El pasado año se sumó a esas advertencias hacia China la organización Better Cotton Initiative, de la que Inditex forma parte desde el año 2011. En marzo de 2020 la asociación comunicó que suspendía sus actividades en Xinjiang, pero el comunicado ya no puede consultarse en su web.

Inditex mostró su preocupación por las noticias sobre la condición de los trabajadores de Xinjiang el pasado mes de diciembre, a través de un comunicado en su web. Pero ahora tampoco es posible acceder al mismo.

Sin embargo, el medio de información empresarial neoyorquino Quartz ha recuperado aquel comunicado del líder mundial de la moda. En el mismo, el grupo fundado por Amancio Ortega decía estar al tanto de informes en los que se relataban casos de "negligencia social y laboral en varias cadenas de suministro entre los uigures en Xinjiang (China) y en otras regiones, muy preocupantes".

El grupo español cerró en enero sus tiendas físicas en China de Bershka, Pull & Bear y Stradivarius

La compañía gallega, cuyo tercer mayor mercado por número de tiendas es China, añadía en ese mismo comunicado que no tiene relaciones comerciales con ninguna fábrica de Xinjiang, y señalaba que había reforzado el compromiso con diversas organizaciones interesadas, entre ellas Better Cotton Initiative.

Inditex ha evitado por ahora pronunciarse sobre el asunto, y tampoco ha atendido las consultas al respecto realizadas por este diario.

La polémica se produce en un momento en el que la mayor compañía española por valor en Bolsa está reorganizando su negocio en el país asiático. La multinacional presidida por Pablo Isla anunció a mediados de 2020 un proceso de reducción de tiendas físicas, en el que los mercados más afectados serían el español y el chino.

El pasado mes de enero Inditex acometió el cierre de todas sus tiendas físicas de las marcas BershkaPull & Bear y Stradivarius en China, apostando por la venta online. Ese proceso ha provocado que este año Rusia haya superado a China como segundo mayor mercado del grupo en cuanto a número de establecimientos (España es el primero).