El Ejecutivo, que asegura que la salida de la crisis y la recuperación del empleo deben venir por la inversión en Investigación y Desarrollo, renuncia a los objetivos de mayor inversión en I+D. El Gobierno ha comunicado a Bruselas que no cumplirá con el objetivo de alcanzar el 3% de gasto del PIB en I+D para el año 2020, cuando la Comisión Europea exigía esa meta a todos sus miembros. Según el documento que el Gobierno ha enviado a la Comisión Europea, “el contexto macroeconómico del país y la necesidad de dar cumplimiento a los objetivos de déficit han obligado a revisar el objetivo inicial”.

El Ejecutivo asegura que el déficit "obliga a revisar el objetivo inicial" de gasto en I+D

El Gobierno no sólo recorta su aportación al I+D sino que exige además al sector privado que duplique la suya. Según el Ejecutivo “se contempla un incremento notable en el grado de implicación y participación del sector privado en la inversión que, representando en la actualidad del 0,60% del PIB ha de alcanzar el 1,20% en 2020”.

El I+D+i es una “prioridad de las políticas de gasto público”

Pese a los recortes en el presupuesto, Moncloa sigue asegurando en sus documentos que la inversión en I+D es “una prioridad de gasto público” y afirma que el sector es el “motor de un crecimiento sostenible, competitivo y de alta calidad y (…) clave en la creación de empleo”.

Esa “prioridad” significa –según el Ejecutivo—no aplicar “recorte alguno” a ese capítulo durante este año pese a haber recortado el gasto de los ministerios un 8,9%.

El gasto español en I+D ha vuelto a retroceder desde el año 2011 y supone, según los últimos datos del INE, un 1,33% del PIB, frente al 1,39% que alcanzó en años anteriores y muy lejos del casi 2% de media que alcanza en la Unión Europea.

Por autonomías, sólo cuatro registran tasas de inversión superiores al 1% (País Vasco, Navarra, Madrid y Cataluña) y once de ellas ni siquiera alcanzan el 1%, con Canarias, Baleares, Melilla y Ceuta a la cola del ranking.