HSBC, el mayor banco europeo por activos, registró un beneficio neto atribuido de 3.898 millones de dólares (3.202 millones de euros) en 2020, lo que representa una caída del 34,7% en comparación con el resultado de la entidad en el año anterior, como consecuencia del impacto de la pandemia de covid-19, que ha llevado a la firma financiera a elevar en un 220% la partida destinada a cubrir el riesgo de crédito.

En el último ejercicio, la entidad británica, pero cuyo negocio principalmente se concentra en Asia, destinó 8.817 millones de dólares (7.243 millones de euros) a cubrir potenciales pérdidas de crédito y otros impagos, una cifra que supone multiplicar por más de tres el importe de 2.756 millones de dólares (2.264 millones de euros) dedicado a esta partida en 2019.

La cifra de negocio operativa de HSBC alcanzó en 2020 los 63.074 millones de dólares (51.813 millones de euros), un 10% por debajo de los ingresos de la entidad un año antes, incluyendo un retroceso del 9,5% de los ingresos por intereses netos, hasta 27.578 millones de dólares (22.654 millones de euros) y del 1,2% de los ingresos por comisiones, hasta 11.874 millones de dólares (9.754 millones de euros).

Al cierre del ejercicio, HSBC situó su ratio de capital de máxima calidad CET1 en el 15,9%, frente al 14,7% del cierre de 2019.

"Crecimiento futuro"

"Obtuvimos un desempeño financiero sólido en el contexto de la pandemia, particularmente en Asia, y sentamos bases firmes para nuestro crecimiento futuro", declaró Noel Quinn, consejero delegado de la entidad, quien adelantó que HSBC ha tenido"un buen comienzo de 2021", por lo que reconoció ser "cautelosamente optimista".

Por otro lado, el presidente del banco británico, Mark E Tucker, anunció que la entidad reanudará la distribución de dividendos con el pago de un dividendo provisional de 0,15 dólares con cargo al ejercicio 2020.

Asimismo, la entidad indicó que, a pesar de que tomará en consideración la posibilidad de realizar recompras de acciones, no se lo plantea en el corto plazo, ya que no considera que existan oportunidades inmediatas.

Por otra parte, HSBC señaló su intención de aumentar su enfoque en sus áreas más fuertes, aumentando y acelerando sus inversiones, además de continuar avanzando en la transformación de sus negocios de bajo rendimiento.

En este sentido, el banco mantiene su meta de reducir su base de costes ajustados a un máximo de 31.000 millones de dólares (25.460 millones de euros) para 2022, así como una reducción de los activos ponderados por riesgo bruto ('RWA') de más de 100.000 millones de dólares (82.149 millones de euros) para 2022.

Sin embargo, la entidad ha abandonado su objetivo de retorno sobre el capital tangible promedio ('RoTE') de entre el 10% y el 12% en 2022, como estaba previsto originalmente, y ahora se fija como meta alcanzar un RoTE superior o igual al 10% a medio plazo.