La lista de morosos con Hacienda ha vuelto a poner de relieve el lastre para las arcas públicas que todavía supone el inmobiliario de la burbuja y, entre otros sectores menos mediáticos, el fútbol profesional.

En contraste con el agujero todavía grande que provocó el ladrillo, el balompié tiene ya un peso irrisorio en la deuda global: supone alrededor de 70 millones sobre los 14.000 millones de morosidad total, y algo más del 10% de lo que los clubes del fútbol profesional llegaron a deber en 2013 (el pico máximo fue de 650 millones).

El grueso de la cifra viene de clubes históricos como la Unión Deportiva Salamanca, la UD Lleida, el Extremadura, el Real Murcia, el Jaén o el Reus, que siguen debiendo entre quince y un millón de euros cada uno

El grueso de la cifra viene de clubes históricos como el Real Murcia, la Unión Deportiva Salamanca, la UD Lleida, el Extremadura, el Real Jaén o el Reus, que todavía mantienen deudas de entre quince y un millón de euros cada uno.

Clubes como el Real Murcia han recibido sanciones deportivas como la pérdida de categoría, por deudas que aún no han podido devolver. El Extremadura busca financiación para evitar un descenso administrativo esta misma temporada. La UD Salamanca, la UD Lleida y el Reus dejaron ya de existir.

En contraste, el Fútbol Club Barcelona pudo recientemente suspender el pago de deudas millonarias con Hacienda alegando causas sobrevenidas durante la Covid y negativas a préstamos por parte de la banca. A preguntas de Vozpópuli sobre posibles sanciones deportivas para el club blaugrana, desde La Liga han esgrimido su capacidad potencial de generar ingresos y/o solvencia para poder pagar, a largo plazo, la deuda con Hacienda.

Directivos, entrenadores y jugadores

Más allá de los clubes, entre los deudores ligados al fútbol aparecen también directivos, entrenadores y jugadores famosos, y en algunos casos, todavía en activo.

La cantidad adeudada por el deporte rey a día de hoy equivale a cerca del presupuesto que suman los dos clubes más ricos del baloncesto nacional, Madrid y Barça.

Destacan en este sentido el expresidente y hoy vicepresidente de Sevilla, José María del Nido; el italiano Carlo Ancelotti, que acaba de comenzar su segunda etapa como entrenador del Real Madrid tras ganar la Décima en 2014; y el exjugador argentino Gabriel Milito, que ha tenido como abogado en el proceso fiscal por su etapa en el Barça al hijo del presidente de La Liga, Javier Tebas Llanas.

La deuda actual con Hacienda

La cantidad adeudada por el deporte rey a día de hoy equivale a cerca del presupuesto que suman los dos clubes más ricos del baloncesto nacional, Madrid (41 millones) y Barça (de 35 millones).

Estos pagan a sus baloncestistas el doble de lo que estos generan a sus clubes gracias a los ingresos del fútbol, según se desprende de sus presupuestos.

La deuda del fútbol masculino con la Hacienda española equivale al 10% de lo que mueve el balompié femenino en todo el planeta

Otra comparación posible es con el fútbol femenino. La consultora Deloitte estima que este factura unos 650 millones al año en todo el planeta, equivalentes al presupuesto del Real Madrid. Por tanto, la deuda del fútbol masculino con la Hacienda española equivale al 10% de lo que mueve el balompié femenino en todo el planeta.

Polémicas recientes

Paralelamente, la estrella del fútbol español masculino a nivel salarial, Lionel Messi, tiene, hasta este miércoles, un contrato que le liga con el Barça por un monto que llega a los 140 millones de euros brutos anuales.

El jugador tributa el 52% de lo que ingresa (esto es, ha debido dejar en la Hacienda española alrededor de 70 millones anuales entre 2017 y 2021). Su nuevo contrato con el Barça por unos 326 millones en diez años, informó este medio, incluiría deudas del club con el jugador de las temporadas 2019-2020 y 2020-2021.

El peso del fútbol masculino como palanca del negocio deportivo pone el marco a recientes decisiones del Gobierno, como la de apurar la vuelta de La Liga durante la covid, que la Abogacía del Estado desistiera finalmente de oponerse a que el Barça suspenda deudas millonarias con el fisco o que el ICO avale al Real Madrid un crédito diez veces superior a la media de las grandes empresas.