No cayeron bien en el Gobierno las declaraciones del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, anunciando a bombo y platillo la supuesta vuelta de su equipo a la competición con sus socios en las gradas ya en su primer partido de regreso (el 13 de junio, ante el Girona). Pero eso no quiere decir que el planteamiento de Ramírez no tenga ningún asidero, según apuntan distintas fuentes a este periódico.

El propio Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) de España, ha afirmado este martes que no descarta la posibilidad de que pueda entrar público a los estadios de fútbol en la fase 3 de la desescalada, pero señaló que dependerá de la evolución de la epidemia de la COVID-19 en todas las comunidades autónomas.

El presidente de la entidad Gran Canaria justificó su anuncio en que el 13 de junio su comunidad estará en fase 3. Ello facilitaría las cosas a un club cuyo volumen de socios equivale a un 1/3 del aforo de su estadio ya que "hay que tener en cuenta que en el protocolo de espectáculos para la fase 3 se alude al 30 % del aforo de los locales". En esa fase, además, la competencia sanitaria directa sobre el aforo de los espectáculos públicos en general pasaría a los gobiernos autonómicos, y Ramírez ha asegurado que el Gobierno canario -que no se ha pronunciado- le respaldará. 

Otros clubes, por motivos similares, también interpretan que las cosas podrían acelerarse, pero lo supeditan a lo que digan finalmente las administraciones públicas.

El Gobierno deja claro que será él quien decida...pero ahora ya no descarta el regreso del público para la actual temporada

A principios de mayo, la presidenta del Consejo Superior de Deportes, Irene Lozano, había afirmado que el público no podría retornar a las gradas hasta que no se encuentre una vacuna o un tratamiento contra la covid. Luego, la semana pasada, dijo que el regreso del público podría ser eventualmente posible a partir del inicio de la próxima temporada, en septiembre. Y ello porque, a diferencia de otros espectáculos públicos, las anglomeraciones alrededor del fútbol superarían con diferencia, aun a un 30% del aforo, el centenar de personas.

En cualquier caso, el propio plan de desescalada del Gobierno, fijado tras los Pactos de abril entre el Ejecutivo y La Liga, dejaba abierta la posibilidad de que el fútbol retornara sin público o "con limitación de aforo" ya en la fase 2.

El Gobierno no descarta la vuelta del público esta temporada

Ahora, en primer lugar, fuentes del Consejo Superior de Deportes (rama deportiva del Gobierno) responden a Vozpópuli que "La Liga es una competición estatal, intervenimos todos". Así, sobre el anuncio de Las Palmas, aseguran que "nadie nos ha dicho nada".

Las mismas fuentes, sin embargo, afirman ahora que la vuelta del público a las gradas de los estadios de La Liga ya en la actual temporada (de la que restan once jornadas) se prevé difícil pero no imposible. 

"A día de hoy tenemos lo que tenemos, que es el reinicio a puerta cerrada, en línea con el resto de países europeos y respetando la integridad de la competición", señalan fuentes gubernamentales. "Lo que suceda más adelante es una incógnita".

La postura del CSD es que, si vuelve el público, sea en toda La Liga a la vez, para evitar 'ventajas deportivas', pero ya no pone el horizonte para la vuelta en la próxima temporada sino en la actual.

Al menos 600 millones en juego

Fuentes de La Liga señalan en paralelo a este medio que la patronal de los clubes profesionales (primera y segunda división) trabaja ya en el desarrollo de un protocolo para el regreso del público a los estadios, ajustado a la realidad particular de cada club con sus instalaciones, "para cuando las autoridades sanitarias competentes lo permitan". 

Hasta que Lozano abrió la puerta públicamente al regreso de la taquilla en septiembre, desde La Liga avisaban de pérdidas por 600 millones por jugar a puerta cerrada hasta diciembre. Esa cifra, en cualquier caso, es inferior a los 1.000 millones que hubiera perdido la patronal ya este verano por una cancelación de la actual competición.

El volumen de pérdidas por taquilla afectaría especialmente a los clubes más pequeños de primera y segunda, más expuestos en general a la venta de entradas (que de media supone un 20% de los ingresos) que los grandes, si bien gigantes como el Barça o el Atlético de Madrid tampoco tienen precisamente un exceso de liquidez en estos momentos.

El Real Madrid, por su parte, ha asegurado que jugará el resto de la temporada en Valdebebas, decisión que permite agilizar las obras de reforma del Santiago Bernabéu a cargo de la constructora FCC. La reducción salarial del 10% a su plantilla rubricada ya por la entidad de Florentino Pérez garantiza el ahorro de 40 millones de euros; el club ingresó 50 millones por la taquilla de toda La Liga 2018-2019.