El Gobierno ha recortado su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) dos décimas hasta el 1,6% para 2020, siguiendo el principio de "prudencia" y ante el incremento de los "riesgos geopolíticos y sanitarios surgidos recientemente", como el coronavirus. Además, han recortado seis décimas la previsión de crecimiento del empleo, hasta el 1,4%.

Según ha anunciado la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, al término de la reunión del Consejo de Ministros este martes,  "han surgido nueva amenazas de tipo geopolítico e incluso sanitario, pero en general el contexto internacional relativamente volátil nos hace ver el escenario macro fundamental con el principio de prudencia".

En el Plan Presupuestario 2020, presentado en octubre de 2019 y que contemplaba una segunda prórroga de los Presupuestos Generales del Estado de Cristobal Montoro de 2018, el Ejecutivo incluyó un cuadro macroeconómico en el que preveía que el crecimiento del PIB en 2020 fuera del 1,8% -tres décimas inferior al de 2019-.

Rebaja por partidas

Según sus cálculos de entonces, el gasto final en consumo privado crecería un 1,2% en 2020 (frente al 0,9% de 2019), el gasto público de las Administraciones Públicas de moderaría desde un crecimiento del 2% en 2019 a uno del 1,5% en 2020, y la inversión -formación bruta del capital fijo- crecería un 3%, sólo una décima menos que en 2019.

En cuanto al comercio exterior, contemplaban una recuperación de las exportaciones de bienes y servicios, que subirían un 2,3%, y también de las importaciones, que pasarían de haber crecido un tímido 0,1% en 2019 a un 2% en 2020.

Para la demanda interna, nacional, prevían un avance del 1,6%, y para el empleo equivalente a tiempo completo una desaceleración hasta el 2% -respecto al 2,3% de 2019-. Auguraban, así, que la tasa de paro se reduciría progresivamente hasta situarse en el 12,3% a cierre de 2020.