El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) anunció en su web que la declaración de España en el marco de la 60 Conferencia del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) haría "hincapié en la seguridad nuclear y la protección radiológica". El texto de la declaración fue coordinado por el propio organismo en colaboración con el Ministerio de Industria y Energía y el de Asuntos Exteriores.

Pero Ignacio Ibáñez, secretario de Estado de Exteriores, que fue el encargado de leer la declaración en el pleno, no mencionó ninguno de los problemas vividos en España que podrían haber afectado o afectar a esas seguridad nuclear.

Nada mencionó Ibáñez de la puesta en marcha del cementerio nuclear (llamado oficialmente ATC) en Villar de Cañas (Cuenca), que según los expertos y la consultora estadounidense URS se va a construir sobre unos terrenos "inadecuados" que no garantizarían la seguridad nuclear porque la cimentación podría verse dañada por las filtraciones de agua, lo que podría provocar la salida de componentes radiactivos.

Los técnicos denunciaron que la central de Almaraz estuvo más de 72 horas incumpliendo las normas de seguridad nuclear sobre la refrigeración de sus sistemas

Tampoco se informó al plenario de la OIEA del suceso nuclear habido en Almaraz (Cáceres) en julio, en el que los técnicos denunciaron que la central estuvo más de 72 horas incumpliendo las normas de seguridad nuclear sobre la refrigeración de sus sistemas, lo que debería haber provocado su parada preventiva. Es más, Portugal se ha quejado formalmente por los posibles problemas de seguridad que puedan tener las plantas más cercanas a su frontera (los dos reactores de Almaraz).

El representante español, además, no mencionó el proceso de reapertura de la central de Garoña, que está siendo muy polémico y marcará un antes y un después en la historia nuclear en España, porque sentará las bases para que el resto de plantas puedan solicitar un ampliación de la autorización de explotación más allá de los 40 años de vida útil.

La ocultación por parte de España, a petición del CSN, de los problemas más candentes en el ámbito nuclear ha sentado mal a nivel interno en el organismo que preside Fernando Marti, y muy especialmente entre los técnicos, que son los que trabajan y elaboran los informes sobre todos los procesos abiertos.

Algunas fuentes consultadas por Vozpópuli aseguran que "es incongruente que España condene en su declaración ante el OIEA las últimas pruebas nucleares realizadas por Corea del Norte y silencie los problemas que tenemos en nuestro país".

Es incongruente que España condene en su declaración ante el OIEA las últimas pruebas nucleares realizadas por Corea del Norte y silencie los problemas que tenemos en nuestro país

La 60 Conferencia del OIEA terminó este viernes. Este diario informó el día de su comienzo, lunes 26 de septiembre, de que el informe elaborado de forma conjunta por el CSN, Industria y la patronal eléctrica Unesa para hacer balance del sector nuclear desde enero de 2013 a diciembre de 2015, que fue entregado al organismo mundial, sólo hace una pequeña mención del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas, sin recoger todos los problemas que ha habido tanto en la elecciones de los terrenos como en las autorizaciones exprés concedidas por el CSN.

Es más, el informe ni siquiera incluye la construcción del basurero nuclear en el apartado de "retos futuros", pese a ser el primer proyecto de gestión conjunta de residuos de alta radiactividad en España y a las exigencias de seguridad concernientes a este tipo de instalaciones en todo el mundo.