El Gobierno de Italia se mostró este lunes dividido sobre si revoca la concesión del nuevo puente de Génova a la familia Benetton, que lo gestiona a través de la compañía "Autostrade per l'Italia" (ASPI), y tomará una decisión previsiblemente esta semana.

El Ejecutivo y la empresa, filial de Atlantia, mantienen un duro pulso sobre la gestión de esta infraestructura desde que se derrumbó en agosto de 2018, matando a 43 personas, y la tensión ha subido ante la inminente inauguración del nuevo puente, a finales de mes.

Se espera la convocatoria de un Consejo de Ministros para mañana martes para estudiar el caso y tomar una decisión.

En este contexto el título de Atlantia se desplomaba este lunes un 11,83% a pocos minutos de la apertura en la Bolsa de Milán.

El principal partido de la coalición de Gobierno, el Movimiento 5 Estrellas (M5S), siempre ha exigido revocar la concesión de los Benetton, a los que acusan de la falta de manutención del puente que derivó en su colapso.

El primer ministro, Giuseppe Conte, criticó hoy a la familia Benetton y aseguró que el Consejo de Ministros de esta semana tomará una decisión de forma "colegial", aunque adelantó que no es partidario de "concederles más beneficios".

Sus socios de coalición, los progresistas Partido Demócrata e Italia Viva, prefieren estudiar primero la propuesta que el Consejo de Administración de ASPI ha remitido