Una fundación vinculada al expresidente de Angola, José Eduardo dos Santos, y que está siendo investigada en varios procesos internacionales, cuenta con una filial en España que nunca ha presentado cuentas.

La Fundación Eduardo dos Santos (Fesa) se estableció en España a finales de 2005 con el objetivo de "apoyar, desde la Sociedad Civil, a los poderes públicos en la búsqueda de soluciones a los graves problemas que padece la población angoleña".

Este diario ha requerido al Registro de Fundaciones, dependiente del Ministerio de Justicia, las últimas cuentas disponibles o memoria de la fundación que lleva el nombre del expresidente angoleño.

El presidente de Fesa fue detenido en Angola en 2018. En Brasil le vinculan con mordidas del grupo Odebrecht

"Respecto al cumplimiento de las obligaciones en materia de presupuestos y contabilidad que exige la Ley 50/2002, la situación es la siguiente: que según los datos obrantes en la aplicación contable del Protectorado no consta ninguna cuenta depositada por la fundación", indican desde el Registro de Fundaciones.

Fesa, fundada en Luanda en el año 1996, está siendo también investigada en Angola y se ha visto salpicada en procesos de corrupción en otros países, entre ellos España.

Mercasa habría acordado el pago de comisiones a la Fundación Eduardo dos Santos para la construcción de un mercado en Luanda

El presidente y fundador de Fesa, Ismael Diogo, fue detenido en septiembre de 2018 por presunta malversación de 20 millones de dólares del Consejo Nacional de Cargadores, bajo la administración del exministro de Transporte de Angola, Augusto Tomás, quien también fue arrestado.

Comisión en Mercasa Incatema

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata propuso el pasado mes de noviembre juzgar a 20 personas y a ocho mercantiles como personas jurídicas, entre ellas la empresa pública Mercasa, por las irregularidades en los contratos suscritos entre 2006 y 2016 para la construcción de un mercado mayorista en la capital de Angola, Luanda.

Mercasa Incatema, la sociedad semipública creada por Mercasa para la construcción de mercados de abastos en el extranjero, habría pagado comisiones a autoridades y funcionarios públicos de Angola.

En dicho auto el juez señala que tras el registro de una vivienda de uno de los principales investigados, Guillermo Taveira, se descubrió documentación según la cual la Fundación Eduardo dos Santos ingresaría una comisión del 2% del importe de la obra en Luanda, valorada entre 300 y 500 millones de euros.

Fesa compartió domicilio en Madrid con la organización no gubernamental Iepala

En Brasil, la revista Veja publicó el pasado mes de agosto vinculaciones entre la trama corrupta de la constructora Odebrecht y autoridades angoleñas.

La publicación informó que el exdirector de Odebrecht en África, Ernesto Baiardi, declaró que la compañía había pagado sobornos para garantizarse contratos en Angola. Y que Ismael Diogo, el presidente de la Fundación Eduardo dos Santos, percibió 8,2 millones de dólares entre 2008 y 2013.

Apoyo europeo

En la actualidad, todavía puede consultarse la web de Fesa en España. Sin embargo, queda ya poco resto de la fundación en el país. 

Fesa compartió domicilio en Madrid con el Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (Iepala), una organización no gubernamental creada en 1955, en un piso situado en la calle Institución Libre de Enseñanza (antes calle Hermanos Noblejas).

"Liquidaron la fundación hace cinco o seis años", dice Juan Carmelo García, presidente de Iepala, con el que contactó Vozpópuli. "Nosotros les dimos cobijo, querían conseguir fondos de la Unión Europea, cuando la cooperación al desarrollo funcionaba, no como ahora", comenta.

Las autoridades de Angola, también de Portugal, investigan la colosal fortuna de la familia de Eduardo dos Santos, que presidió el país entre 1979 y 2917.

Una reciente publicación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, Luanda Leaks, mostraría como la hija del expresidente de Angola, Isabel dos Santos, habría desviado cientos de millones de dólares de dinero público hacia cuentas personales.