La representación legal del inversor y empresario de origen ucraniano Mikhail Fridman, dueño de la cadena de supermercados DIA, rechaza las acusaciones de la Fiscalía sobre su participación en una estrategia de estrangulamiento financiero sobre ZED advirtiendo un "llamativo sesgo imputatorio" en el informe policial empleado por Fiscalía, en el que, dice, la pretensión de imputación parece ser "la premisa del informe".

Mikhail Fridman niega en el recurso de reforma interpuesto este mes contra el escrito de la Fiscalía Anticorrupción, en el que se requiere su declaración como imputado en el caso ZED, ejercer una posición de dominio sobre las compañías rusas que en su momento fueron socias de la empresa tecnológica española fundada por Javier Pérez Dolset

Para Veon (antes Vimpelcom, grupo tecnológico participado por Fridman, con un valor de mercado superior a los 6.500 millones de dólares) y LetterOne (con activos valorados en más de 22.000 millones de dólares) las actividades comerciales con ZED "eran asuntos menores, y relativamente no-materiales", afirma.

ABM, entidad en la que Fridman posee un 33%, participó en un crédito sindicado de 140 millones otorgado a ZED

En el recurso, los abogados de Fridman rechazan que este mantenga una posición como propietario o primer accionista de las compañías que fueron socias de ZED. En el mismo escrito se incluyen correos electrónicos entre el presidente del Consejo de Supervisión de Vimpelcom entre 2010 y 2017, el señor Reznikovich, en los que este manifiesta a Pérez Dolset que Fridman no tenía relación con la actuación de
Vimpelcom (hoy Veon) en ZED.

También rechazan que Fridman tuviera una posición de control sobre Amsterdam Trade Bank (ATB), entidad financiera que participó en un crédito sindicado otorgado a ZED en 2013 por importe de 140 millones de euros, sosteniendo que la participación del inversor en el banco es "una posición indirecta del 33,3%". 

Los abogados de Fridman destacan que la participación del ATB en el crédito sindicado era minoritaria, entregando en total 18,7 millones de euros, por lo que de esta no podría derivarse una posición de control que permitiera esa estrategia de estrangulamiento financiero sobre ZED. "El Sr. Fridman no tenía conocimiento ni estaba involucrado en el papel que ATB tenía como miembro minoritario del préstamo sindicado concedido a ZED" subrayan.

¿Qué ha pasado con el dinero?

El recurso de reforma presentado por la representación legal de Mikhail Fridman hace referencia a un correo electrónico aportado en 2017 por Peter Wakkie, administrador de ZED +, matriz holandesa de la española ZED World Wide (ZWW).

Wakkie fue arrestado en noviembre de ese año por la policía española a su llegada a Madrid en el aeropuerto de Barajas acusado de blanqueo de capitales y de participar en una supuesta trama de sobornos a políticos rusos. La denuncia partió del presidente de ZED, Javier Pérez Dolset, de acuerdo a fuentes consultadas por este diario.

El abogado holandés aportó en su declaración un correo de Sipko Schat (administrador independiente nombrado por la Enterprise Chamber junto a Peter Wakkie) en el que indicaba que la española ZWW dependía financieramente de sus propias operaciones y su modelo de negocio debería permitirle generar suficiente efectivo para pagar su deuda.

ZED+ "es una mera compañía holding que no genera efectivo por sí misma", advertía el administrador, junto a Wakkie, de la matriz holandesa. "ZED+ ha aportado a ZWW cantidades sustanciales de efectivo de los negocios rusos", indicaba. "La pregunta para vosotros [el email se dirigía a directivos de ZED, con copia a Javier Pérez Dolset– es qué ha pasado con ese dinero".