Este año se celebra la quinta edición de Morningstar Investment Conference en Madrid, centrada en la inversión sostenible socialmente responsable, un evento que se ha convertido en referencia para los profesionales del sector, gracias a la presencia de varios de los mejores gestores y analistas mundiales. Javier Saénz de Cenzano, que acaba de ser nombrado responsable del equipo europeo de la firma de análisis, asegura que los ponentes son elegidos de forma independiente, con el único criterio de la calidad y sin tener en cuenta aspectos comerciales de patrocinio del evento. Y es precisamente la independencia lo que más valoran los clientes e inversores de Morningstar, que cuenta con más de treinta años de trayectoria en el mercado. De ahí que los análisis, estudios y opiniones de la firma sean muy valorados por los profesionales del sector.

“El inversor europeo no está acostumbrado a pagar por el asesoramiento de forma directa, pero con un asesor independiente que seleccione los productos de inversión, estoy seguro de que acabará pagando mucho menos en comisiones".

Un sector que afronta uno de los cambios más importantes de la industria de inversión con la próxima entrada en vigor de MiFID II, tanto para las gestoras como para los distribuidores e inversores finales. “El inversor europeo no está acostumbrado por lo general a pagar por el asesoramiento de forma directa, pero con un asesor independiente que seleccione los productos de inversión, según su calidad, precio y conveniencia para el inversor, estoy seguro de que acabará pagando mucho menos en comisiones, además de obtener una rentabilidad más acorde con sus objetivos y tolerancia al riesgo”, afirma Saénz de Cenzano.

Que los fondos cotizados o ETF están ganando cuota de mercado a nivel global a los fondos de gestión activa tiene una explicación, en parte, por las altas comisiones que cobran de media los fondos en muchos países europeos. “Las comisiones van directamente en contra de la utilidad que genera un producto de inversión, que es generar más dinero para el partícipe. En un entorno de tipos bajos como este, es un problema aún más grave. Y no hemos visto pasos significativos en la dirección de reducción de costes por parte de las gestoras, pero tampoco creemos que los partícipes presten la suficiente atención en este sentido”, explica el responsable de análisis en Europa de Morningstar.

Esta “poca sensibilidad” de los inversores se debe, a juicio de Saénz de Cenzano, a que no saben exactamente lo que pagan porque “si lo calculasen, seguramente se llevarían una sorpresa”.

Otro problema añadido de la industria europea de inversión es el elevado número de fondos que existe en el mercado, que con una dimensión más reducida que la de Estados Unidos tiene muchos más productos. Esto significa que el tamaño medio de los fondos europeos sea muy inferior a los norteamericanos. “Hicimos un estudio en EEUU que mostraba que las gestoras preocupadas de cuidar el interés de los inversores a largo plazo, en lugar de estar centradas en vender el activo de moda de turno, acababan por convertirse en líderes en cuanto a negocio a lo largo del tiempo. Es un viaje lento y quizá más aburrido, pero te lleva a mejor puerto”, señala Saénz de Cenzano.

"No hemos visto pasos significativos en la reducción de comisiones por parte de las gestoras, pero tampoco creemos que los partícipes presten la suficiente atención en este sentido".

En la industria española existe, además, la dificultad del control que ejercen las grandes entidades financieras. Esta capacidad de distribución “brutal”, según la denomina el responsable de Morningstar, permite que los bancos puedan colocar los fondos que a largo plazo son menos convenientes para el ahorrador, como fondos con objetivo de rentabilidad o los garantizados, que vuelven a resurgir de nuevo. “El inversor debería plantearse realmente qué objetivos de inversión tiene, cuál es su horizontes de inversión y cuál es su capacidad para tomar riesgo”, apunta Saénz de Cenzano.

No obstante, el responsable del equipo europeo de análisis de Morningstar se muestra esperanzado con la industria española de fondos de inversión, por la aparición de nuevas iniciativas independientes que “deberían incrementar la competitividad y, por tanto, mejorar la calidad de los productos ofertados a los inversores”, subraya. “Hemos visto desde proyectos de envergadura, con nuevas gestoras creadas por profesionales de muy buena reputación en el mercado, hasta multitud de proyectos de gestores independientes de pequeño tamaño, que en muchos casos han optado por el vehículo de sicav española bajo el paraguas de alguna sociedad gestora. Creemos que en la industria española de gestión de inversiones hay mucho talento, aunque históricamente no en todos los casos ha sido explotado de la mejor forma posible”, asegura Saénz de Cenzano.